El proyecto de Presupuesto 2027 presentado por el Gobierno de Javier Milei recibió una evaluación mayormente favorable entre distintos economistas, aunque con algunas advertencias sobre el nivel de crecimiento previsto para el próximo año.
A diferencia de otros proyectos presupuestarios, los especialistas consultados consideraron que las principales estimaciones oficiales son optimistas, pero no necesariamente alejadas de la realidad. Las mayores diferencias aparecen en torno a la proyección de crecimiento económico y, en menor medida, a la inflación esperada para 2027.
Diego Piccardo, economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso, sostuvo que las proyecciones de inflación y tipo de cambio resultan razonables, aunque señaló un mayor optimismo oficial en materia de actividad económica.

“Las proyecciones de inflación y tipo de cambio resultan razonables, aunque observamos un mayor optimismo en la estimación de crecimiento”, explicó Piccardo. El economista señaló que alcanzar una inflación del 18% anual implicaría una suba mensual promedio cercana al 1,4%. Según su análisis, ese escenario no resulta imposible si la desaceleración de los precios continúa durante los próximos meses.
Piccardo indicó además que la estimación de inflación de la Fundación Libertad y Progreso se ubica en torno al 21% anual, mientras que su proyección para el tipo de cambio es similar a la contemplada por el Gobierno. En la misma línea, el economista Nadin Argañaraz calificó las estimaciones oficiales como “optimistas, pero no irrealistas”, aunque marcó diferencias respecto del crecimiento y la inflación.
El proyecto oficial contempla una expansión del 4% del PBI para 2027, mientras que el consenso del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) se ubica en torno al 3%. Para Argañaraz, esa diferencia muestra que el Gobierno parte de un escenario más favorable para la actividad económica.
En cuanto a los precios, consideró que una inflación anual del 18% equivale a una variación mensual promedio de aproximadamente 1,4%. Sus propias estimaciones, en cambio, ubican la inflación de 2027 en un rango de entre 20% y 22%.
Otro de los economistas que cuestionó parcialmente las proyecciones oficiales fue Gabriel Caamaño, quien puso el foco principalmente en la evolución de la actividad económica. “Aceleración de la actividad con inflación anual bajando 10 puntos y tipo de cambio real relativamente estable en pleno año electoral. Luce bastante optimista el balance de esas tres variables”, señaló Caamaño en su cuenta de X.
El especialista también consideró elevada la estimación oficial de crecimiento para 2026, que fue recalculada en torno al 2,5%. En ese sentido, planteó dudas a partir de la evolución del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE).
Camaño señaló que será relevante conocer los datos del Producto Bruto Interno (PBI) correspondientes al segundo trimestre, ya que podrían modificar las estimaciones previas y permitir determinar si el escenario de crecimiento planteado por el Gobierno resulta alcanzable.
De esta manera, entre los economistas consultados aparece un punto de coincidencia: el escenario planteado por el Gobierno para 2027 es exigente y optimista, pero no necesariamente imposible. La principal discusión se concentra en si la economía podrá alcanzar el crecimiento proyectado mientras la inflación continúa descendiendo y el tipo de cambio mantiene la evolución prevista.
Fuente: Medios















