Las explicaciones que Manuel Adorni presentó ante la Justicia para justificar su situación patrimonial incorporaron nuevos elementos que deberán ser analizados por el fiscal Gerardo Pollicita, quien definirá si las respuestas ofrecidas resultan suficientes o si corresponde avanzar con nuevas medidas en la causa por presunto enriquecimiento ilícito.
En un escrito de 78 páginas, presentado por su abogado Matías Ledesma, el exjefe de Gabinete respondió las 20 preguntas formuladas por el fiscal y puso especial énfasis en las operaciones con criptomonedas, el origen de dólares en efectivo que no habían sido declarados previamente y distintos gastos que quedaron bajo análisis.

Las dudas sobre los bitcoins
Adorni sostuvo que llegó a tener unos US$ 591.544 en ocho direcciones de Bitcoin, adquiridos en 2014 y liquidados hacia 2018, antes de ingresar a la función pública. Según explicó, realizaba las operaciones personalmente y de manera presencial en lugares públicos: los vendedores le transferían los bitcoins y él entregaba efectivo que mantenía “en negro” como una suerte de “escaparte de la vieja política”.
Sin embargo, esa explicación quedó bajo la lupa a partir de declaraciones públicas que el propio exfuncionario había realizado años atrás.

Durante una videoconferencia sobre actualidad y criptomonedas organizada por la billetera virtual Lemon, el 19 de octubre de 2020, Adorni relató una situación que ubicó aproximadamente en 2015. Según contó, había visto a un grupo de alumnos siguiendo la evolución del Bitcoin y les preguntó qué estaban haciendo.
“¿Y qué estás haciendo? Porque la verdad que no entendía”, relató que les había preguntado en aquella oportunidad. También señaló que comenzó a acercarse al tema en un momento en el que, según su propio relato, todavía no existía la facilidad actual para operar con criptomonedas.
A esa declaración se suma otra realizada el 21 de octubre de 2022, durante una conversación por videollamada con el economista Miguel Boggiano. En aquella ocasión, Adorni expresó sus dudas respecto de considerar al Bitcoin como una inversión.

“A mí lo que me parece de bitcoin es que me gustaría probarlo cuando no haya demanda del otro lado”, afirmó. Luego agregó: “Las criptomonedas… No sé si tomarlo como una inversión”, aunque aclaró que entendía que otras personas pudieran considerarlo de esa manera.
La forma en que dice haber comprado las criptomonedas
También quedó bajo discusión la modalidad de adquisición que describió en su presentación judicial. Adorni aseguró que compró los bitcoins personalmente a otros vendedores, pero especialistas que analizaron los movimientos de las billeteras detectaron elementos que, según el texto presentado, no coincidirían con ese relato.
El 15 de abril de 2017, una de las ocho direcciones declaradas —cuya pertenencia a Adorni también es puesta en duda— recibió una transferencia. Ese mismo día, pocas horas antes, el entonces docente había publicado en X que no se encontraba en la Argentina: “Estoy por Chile. Con un dólar a 30 pesos seguiríamos siendo caros. Digo, ¿y si dejamos de mirar el dólar para hablar de competitividad?”.

Además, otra de las billeteras registra un movimiento proveniente de un exchange, de acuerdo con un análisis realizado por el especialista Martín Romeo. Ese dato también sería relevante para contrastar la explicación de que las operaciones se realizaban exclusivamente de manera presencial.
Los gastos, los préstamos familiares y el nivel de vida
Entre los puntos que Pollicita buscó aclarar también aparecen los gastos realizados por Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, que superaban los ingresos declarados y no tenían, inicialmente, un correlato claro con el patrimonio informado.
El exfuncionario explicó además el origen de préstamos recibidos de sus familiares Silvia Pais y Norma Zuccolo, a los que definió como “mutuos privados”. En el caso de Pais, su madre, sostuvo que no existió documentación porque se trató de una operación entre “madre e hijo”.

Otro de los puntos bajo análisis está relacionado con la compra de una propiedad en el country Indio Cuá, que Adorni afirmó haber financiado mediante un préstamo hipotecario y parte de sus ahorros.
Después de adquirir el inmueble, se registraron compras de muebles, electrodomésticos y otros bienes mediante tarjetas de crédito vinculadas a personas que trabajaban para él. Entre ellas aparece Gisela Kocsis, su secretaria, quien, según la explicación presentada ante la Justicia, lo ayudaba con compras personales debido a la carga horaria y las responsabilidades que tenía como funcionario.
Sobre Laura Schiuma, otra de las personas mencionadas, Adorni sostuvo que le pidió prestada su tarjeta para realizar una compra debido a que eran amigos y existía “confianza previa”. En ambos casos, afirmó que posteriormente devolvió el dinero en efectivo.

La explicación sobre sus ahorros
Las respuestas también plantearon interrogantes en relación con el argumento de que Adorni y su esposa contaban con ahorros suficientes para afrontar esos gastos.
El exfuncionario explicó que ambos “optaron deliberadamente por vivir como si no lo tuvieran”, priorizando el ahorro y la prudencia patrimonial por encima de un aumento en su nivel de consumo. Según sostuvo, el objetivo era preservar esos recursos para la educación de sus hijos y su futura jubilación.

Para la defensa, la documentación presentada ofrece una explicación “razonable, verosímil, comprobable, lícita y proporcionada” y permite considerar respondido el requerimiento fiscal.
Ahora será Pollicita quien deberá evaluar esas respuestas y determinar si considera que las explicaciones resultan suficientes o si, por el contrario, ordena nuevas medidas de prueba e incluso avanza con una eventual indagatoria.
Fuente: Medios















