El Gobierno busca reforzar su disponibilidad de dólares de cara a 2027 ante la posibilidad de que aumente la demanda privada de divisas durante el año electoral. El programa financiero presentado para el próximo año contempla vencimientos por US$24.900 millones, pero esa cifra no incluye una eventual dolarización de carteras que podría sumar una presión adicional sobre el mercado cambiario.
La preocupación comenzó a ganar espacio dentro del mercado debido al crecimiento de la demanda de activos dolarizados. Algunas estimaciones calculan que las necesidades potenciales podrían ubicarse entre US30.000millones y US40.000 millones, por encima de los recursos contemplados exclusivamente para afrontar los compromisos financieros del Tesoro.

Crece la demanda de dólares
Los datos recientes del Banco Central muestran una aceleración de las compras de moneda extranjera por parte de las personas humanas. Las adquisiciones netas pasaron de US2.821millones en junio a US4.124 millones en julio, lo que representa un incremento del 46,2% mensual.
“Hace meses crece el apetito por activos dolarizados”, señaló un agente a medios. Además, datos privados indican que la dolarización de carteras se cuadruplicó desde mayo.

El comportamiento de 2025 también aparece como un antecedente. Durante ese año, las compras de dólares y las transferencias sin fines específicos alcanzaron los US$32.000 millones, el nivel más elevado de las últimas dos décadas, en un contexto marcado por el levantamiento del cepo cambiario.
Un analista consultado planteó que el Gobierno debería contar con un mayor poder de fuego que el que representan actualmente las reservas netas. “Un número razonable estaría más cerca de los US$20.000 millones líquidos”, sostuvo.
El desafío consiste en disponer de divisas suficientes para afrontar los vencimientos de deuda mientras el Banco Central continúa con la acumulación de reservas y mantiene margen para intervenir frente a una eventual presión sobre el tipo de cambio.

Nuevas fuentes de financiamiento para 2027
Ante este escenario, el equipo económico analiza sumar herramientas que permitan ampliar el respaldo financiero para el próximo año. Según una fuente con conocimiento de las negociaciones, a la asistencia de Estados Unidos se podría agregar nuevamente el financiamiento de bancos internacionales.
Desde comienzos de septiembre, el Ministerio de Economía mantiene conversaciones para conseguir alrededor de US$1.000 millones en nuevos créditos privados, respaldados por garantías de organismos regionales.

La CAF ya aprobó una garantía por US$250 millones, mientras que Fonplata también dio luz verde a un programa de garantías. Estas herramientas permitirían respaldar préstamos por aproximadamente US500 millones y alcanzar una cifra cercana a los US1.000 millones.
Durante este año, el Gobierno ya utilizó un mecanismo similar junto al Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), mediante el cual consiguió US$3.200 millones respaldados por esos organismos.

La estrategia apunta a combinar instrumentos para cubrir los compromisos del Tesoro con otros mecanismos destinados a reforzar la liquidez en moneda extranjera del Banco Central, en un contexto en el que ambos frentes podrían enfrentar mayores exigencias durante 2027.
El respaldo de los bancos internacionales
A estas herramientas se suma el financiamiento obtenido mediante operaciones de pase pasivo (REPO) con bancos internacionales.
En enero, seis entidades participaron de una operación por US$3.000 millones con el Banco Central. Luego, en julio, la autoridad monetaria refinanció US$6.000 millones en repos con diez bancos internacionales, con vencimientos previstos para septiembre de 2028.
La operación permitió despejar compromisos correspondientes a 2026 y 2027 y ampliar el margen financiero del Gobierno de cara al próximo año.

Caputo buscó llevar tranquilidad
El ministro de Economía, Luis Caputo, abordó el escenario financiero durante su paso por Nueva York, donde participó de un encuentro con inversores en la sede de JP Morgan antes del discurso de Javier Milei ante la Asamblea General de la ONU.
Mientras destacó la situación económica respecto de 2023, también buscó transmitir tranquilidad sobre las herramientas que el Gobierno podría sumar para enfrentar las necesidades financieras de 2027.

En ese marco, el equipo económico trabaja en ampliar las fuentes de respaldo para afrontar los vencimientos de deuda y, al mismo tiempo, contar con mayor disponibilidad de dólares ante una eventual aceleración de la demanda privada durante el año electoral.
Fuente: Medios



