El Partido Justicialista de Neuquén atraviesa una nueva crisis de conducción luego de que la Justicia electoral dejara sin efecto la reunión del Consejo Provincial realizada el 24 de septiembre. En ese encuentro, el sector mayoritario había suspendido a José “Turco” Asaad y designado como presidente a Lucas Riquelme.

La resolución del juzgado federal con competencia electoral, a cargo del juez subrogante Gustavo Villanueva, dejó sin reconocimiento esas decisiones. De esta manera, el PJ neuquino quedó nuevamente en un escenario de disputa interna, con dos sectores que buscan quedarse con la conducción.
Por un lado, se encuentra el espacio que respalda a Riquelme, vicepresidente segundo del partido. Del otro, Anahí Valdez, vicepresidenta primera, sostiene que le corresponde asumir la presidencia según el orden establecido en la lista con la que fueron electas las autoridades. Su planteo cuenta con el respaldo del dirigente Fabricio Torrealday, expresidente del Congreso Provincial.
Por qué la Justicia anuló la reunión
El principal cuestionamiento del juzgado estuvo relacionado con la modalidad virtual utilizada durante la reunión. Según el acta, siete consejeros participaron presencialmente en la sede partidaria de calle Roca y otros tres lo hicieron mediante Google Meet.
El tribunal revisó la grabación de la sesión y determinó que no podía comprobarse de manera suficiente la identidad de quienes participaron a distancia. Si bien en el audio se menciona que algunos habrían mostrado sus documentos frente a la cámara, las imágenes no permitieron verificar ni los rostros ni los DNI.
Incluso uno de los participantes no aparece visible en ningún momento del registro audiovisual. Tampoco pudo comprobarse la verificación de identidad que, según el acta, había realizado Riquelme respecto de los diez consejeros.
A esto se sumó que el acta de la reunión fue firmada solamente por seis consejeros. Para el juzgado, esas circunstancias impidieron acreditar de manera precisa el quórum y determinar quiénes participaron efectivamente de la reunión.
Por ese motivo, el tribunal concluyó que lo resuelto en aquella sesión carece de validez y decidió no avanzar sobre el contenido de las decisiones adoptadas.
Qué había decidido el Consejo
La reunión había sido convocada para analizar la situación de Asaad a partir de una denuncia por violencia de género. Los consejeros presentes resolvieron suspenderlo preventivamente y enviar las actuaciones al Tribunal de Disciplina.
El entonces presidente había cuestionado las acusaciones y reclamado que se respetara el debido proceso. La investigación penal continúa en la Justicia ordinaria y, hasta el momento, no existe una formulación de cargos en su contra.
En esa misma sesión también se decidió que Riquelme asumiera provisoriamente la presidencia. La vicepresidenta primera, Anahí Valdez, quedó desplazada de esa posibilidad. El argumento utilizado fue que había mantenido una posición vinculada al sector minoritario.
Con el fallo judicial, tanto la suspensión de Asaad como la designación de Riquelme quedaron sin respaldo ante la Justicia electoral.
Valdez reclama la presidencia
Valdez había cuestionado la reunión prácticamente desde el inicio. Al día siguiente presentó una impugnación en la que denunció falta de quórum, irregularidades en la participación virtual y ausencia de notificación formal a algunos consejeros. También planteó que se había incorporado un tema que no figuraba en el orden del día.
Además, sostuvo que su desplazamiento estaba relacionado con el hecho de ser mujer y cuestionó que Riquelme, vicepresidente segundo, hubiera pasado a ejercer la presidencia.
Su reclamo se sostiene principalmente en su condición de vicepresidenta primera, cargo que obtuvo en la interna partidaria del 15 de marzo y que fue reconocido por la Junta Electoral del PJ.
También invoca un antecedente de septiembre de 2025, cuando la Justicia electoral tomó nota del corrimiento de María Elena Paladino, entonces vicepresidenta primera, a la presidencia luego de la renuncia de Darío Martínez.
El futuro del PJ y la situación de Asaad
El sector que respalda a Riquelme deberá ahora definir cómo continúa la estrategia. Si pretende volver a designarlo al frente del partido, tendrá que convocar una nueva reunión que cumpla con los requisitos señalados por la Justicia: identificación verificable de los participantes, quórum comprobable y un acta correctamente suscripta.
Mientras tanto, también está pendiente la situación de Asaad. El sistema de la Justicia electoral lo incluyó entre los 44 afiliados dados de baja por haber sido candidatos de otras fuerzas políticas en 2023. Esa medida todavía podría ser apelada.
El antecedente se remonta a mayo de 2025, cuando el Congreso partidario de Zapala había solicitado esas desafiliaciones. Luego de asumir la conducción, Asaad había instruido a la apoderada partidaria a desistir de esas expulsiones. La Cámara Nacional Electoral, sin embargo, revocó el 28 de septiembre una decisión de la exjueza Carolina Pandolfi que había frenado las bajas y cuestionó que se hubieran aceptado decisiones de autoridades partidarias sin verificar previamente sus facultades.
Con ese fallo, el juez Villanueva ordenó avanzar con las bajas y el sistema electoral registró a los 44 afiliados, entre ellos Asaad.
El escenario dejó al PJ neuquino en una situación inédita: un presidente que figura dado de baja del padrón, un reemplazante cuya designación fue invalidada por la Justicia y una vicepresidenta primera que reclama asumir la conducción. La disputa por la presidencia quedó así abierta y promete nuevos capítulos.
Fuente: Medios















