La expectativa de conseguir trabajo en Vaca Muerta llevó a numerosas personas a viajar a Neuquén con pocas pertenencias y los ahorros necesarios para empezar de nuevo. Sin embargo, para algunas de ellas, la oportunidad laboral nunca llegó y hoy atraviesan una situación crítica: no tienen dinero para subsistir ni medios para regresar a sus provincias.
Ante este escenario, la UOCRA seccional Centenario inició conversaciones con empresas del sector, especialmente de transporte, para buscar una alternativa que permita financiar el regreso de quienes quedaron varados y quieren volver a sus lugares de origen.
La situación se observa principalmente en el corredor que conecta Centenario con Añelo, donde es frecuente ver personas haciendo dedo para intentar llegar a los yacimientos. Desde el sindicato reconocieron que muchos de quienes llegan no cuentan con las condiciones necesarias para incorporarse a la industria petrolera, aunque igualmente viajan con la expectativa de conseguir una oportunidad.

La iniciativa se puso en marcha pocos días después de que integrantes de la UOCRA de Centenario recorrieran las calles durante una noche de lluvia para repartir viandas calientes. Aquella asistencia dejó al descubierto una de las consecuencias menos visibles del crecimiento petrolero: la llegada constante de personas y familias que desconocen la situación real del mercado laboral y terminan sin recursos ni un lugar donde quedarse.
Ahora, el objetivo es avanzar más allá de la ayuda inmediata y encontrar una respuesta para quienes quieren regresar a sus provincias.
Vaca Muerta: los trabajadores que quedan fuera de los registros
A diferencia de quienes buscan empleo a través de Emplea Neuquén o de las bolsas laborales oficiales del Gobierno provincial y los sindicatos, estas personas llegan por cuenta propia, sin contactos en la industria ni contratos asegurados. La expectativa de conseguir un puesto en los yacimientos es el principal motivo que las impulsa a viajar.
El recorrido suele comenzar en Neuquén capital, especialmente en sectores de los barrios Choconcito y Las Flores. Luego, algunos pasan por plazas y otros espacios públicos hasta continuar hacia Centenario, considerada una escala previa para quienes buscan llegar a Añelo, uno de los principales puntos de la actividad hidrocarburífera.
Sin embargo, no todos consiguen completar el trayecto. Muchos quedan a mitad de camino, sin dinero para seguir viajando y sin posibilidades de afrontar los gastos cotidianos.
Centenario, una parada para quienes no encuentran salida
En distintos sectores de Centenario, la presencia de personas que buscan trabajo y un lugar donde pasar la noche se volvió habitual. Se las encuentra en estaciones de servicio, detrás del estadio El Gigante de la ADC, debajo del puente inconcluso de calle Traful y a lo largo del canal de calle Belgrano.
También hay quienes se instalaron en la zona de la barda, sobre el tramo que conecta Centenario con Vista Alegre, donde improvisaron refugios precarios para resguardarse mientras esperan una oportunidad.
Durante el día, recorren la ciudad en busca de alguna changa o de alguien que pueda acercarlos a un yacimiento. Cuando llega la noche, regresan a esos mismos lugares para dormir a la intemperie.
Sin dinero, sin teléfono y lejos de sus familias
Las condiciones en las que viven muchos de ellos son preocupantes. Algunos vendieron sus pertenencias para costear el viaje y ahora no tienen recursos para regresar. Otros ni siquiera cuentan con un teléfono celular, por lo que llevan semanas sin poder comunicarse con sus familias.
A esa situación se suman problemas de salud y consumos problemáticos que, según quienes los asisten, se agravaron con el paso de los días y las dificultades para conseguir trabajo y cubrir necesidades básicas.
Frente a este panorama, la propuesta de la UOCRA es evaluar cada caso y gestionar pasajes de regreso para quienes manifiesten su voluntad de volver a sus provincias. Por el momento, no hay una cifra oficial de personas en esta situación ni un registro preciso de cuántas solicitaron ayuda.
Tampoco está definido qué intervención tendrá el Estado ante una problemática que vuelve a poner en discusión las expectativas laborales que genera Vaca Muerta. Desde distintos ámbitos ya advirtieron que la disponibilidad de empleo en la industria no es ilimitada.
Mientras tanto, siguen llegando personas convencidas de que en Neuquén encontrarán una oportunidad. Para quienes terminan en la calle, sin recursos y sin una red de contención, la promesa petrolera se transforma en una pregunta mucho más urgente: cómo conseguir ayuda para volver a casa.
Fuente: Medios















