El Gobierno de Javier Milei dispuso mantener bajo secreto militar una nueva compra de equipamiento para las Fuerzas Armadas, por lo que no se conocerán públicamente los materiales que se adquirirán, el proveedor seleccionado ni el costo de la operación. La medida quedó formalizada mediante el Decreto 1205/2026, publicado en el Boletín Oficial y firmado por el Presidente y el ministro de Defensa, Carlos Presti.
La normativa invoca disposiciones de la Ley de Defensa Nacional para exceptuar la operación de las obligaciones habituales de transparencia y difusión pública. De esta manera, los detalles de la adquisición permanecerán bajo reserva oficial.

La decisión se produce en un contexto de creciente tensión diplomática con el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas y la explotación de sus recursos naturales. La Casa Rosada denunció penalmente a petroleras británicas vinculadas al proyecto Sea Lion y busca frenar la extracción de crudo mediante un arbitraje internacional ante la ONU.
En paralelo, el Gobierno impulsa la construcción de una nueva base naval en Tierra del Fuego, con el objetivo de fortalecer la presencia argentina en el extremo sur del país. La iniciativa generó repercusiones en el Reino Unido, donde el primer ministro, Andy Burnham, advirtió ante el Parlamento que Londres será «implacable» en la defensa de los isleños.

Las millonarias compras para modernizar las Fuerzas Armadas
Aunque el nuevo procedimiento de adquisición se mantiene bajo reserva, el plan de modernización militar del Gobierno ya incluye operaciones millonarias en el exterior. Desde el inicio de la gestión de Milei, el Estado destinó más de US$445 millones al área de Defensa y Seguridad, según los datos consignados en la información original.
Entre las principales adquisiciones figuran 24 aviones de combate F-16 Fighting Falcon comprados a Dinamarca por US$301,2 millones. Las primeras unidades llegaron a Córdoba y se prevé completar las entregas en 2027.

También está en marcha un programa para incorporar hasta 20 helicópteros UH-60L Black Hawk de Estados Unidos, por un monto de US$140 millones, con el objetivo de reemplazar a los antiguos Super Puma.
En materia de vigilancia marítima, Argentina adquirió cuatro aviones P-3 Orion a Noruega por US$60 millones, destinados a reforzar el patrullaje de la Zona Económica Exclusiva del Mar Argentino.
El listado incluye, además, ocho vehículos blindados Stryker 8×8 comprados a Estados Unidos por US$20 millones, con opciones para ampliar la flota. A esto se suman seis helicópteros Bell 407GXi adquiridos a Canadá y 48 camiones Unimog para tareas de transporte y logística del Ejército.

Presupuesto 2027: submarinos y fragatas en la agenda
El proyecto de Presupuesto 2027 incorpora nuevas iniciativas para ampliar las capacidades militares del país. El texto enviado al Congreso solicita autorización para tomar deuda internacional por US$2.300 millones con el objetivo de adquirir tres submarinos convencionales.
La iniciativa apunta a recuperar una capacidad estratégica de la Armada que quedó marcada por el hundimiento del ARA San Juan en noviembre de 2017.

Además, el Ministerio de Defensa busca autorización para destinar otros US$1.200 millones a la compra de dos fragatas multimisión que operarían desde la base naval de Puerto Belgrano.
Mientras la Armada analiza propuestas de astilleros de Francia y Alemania, la decisión final sobre las adquisiciones y el financiamiento quedará en manos del Poder Ejecutivo.

Fuente: Medios




















