Río Negro comenzó a transitar una etapa clave para asumir la operación del Tren del Valle, luego de que el Gobierno nacional autorizara a la Provincia a hacerse cargo del servicio ferroviario. La prestación quedará bajo la órbita de Tren Patagónico, que tendrá un plazo de 120 días corridos para organizar los aspectos administrativos y operativos necesarios.
La resolución nacional se publicó el 26 de octubre de 2026, por lo que el período de transición se extenderá hasta el 23 de febrero de 2027. Sin embargo, ese plazo no significa que el tren comenzará a funcionar bajo gestión provincial inmediatamente después. El presidente de Tren Patagónico, Roberto López, adelantó que no será posible poner en marcha el servicio en diciembre.
“Estamos muy contentos porque la apuesta que han hecho nuestro gobernador y nuestro ministro para trabajar y recuperar un sistema productivo para nosotros es muy importante”, afirmó López. “Estamos muy felices de que sea a través de nuestra empresa, es un orgullo recibir este desafío”, agregó.
La transición demandará tareas de planificación, mantenimiento y coordinación con otros actores del sistema ferroviario. La prioridad será extender el recorrido actual hasta General Roca y, en una etapa posterior, avanzar hacia Chichinales.
Qué debe resolver Tren Patagónico antes de operar el servicio
La Provincia deberá completar distintas gestiones antes de asumir plenamente la operación del Tren del Valle. Entre los principales puntos figuran el mantenimiento de las vías y los pasos a nivel, en coordinación con Ferrosur, el acondicionamiento de las formaciones y la organización del personal que estará a cargo del servicio.
También será necesario avanzar con las habilitaciones correspondientes, contratar seguros, instalar o adecuar sistemas de comunicación y seguimiento y preparar los accesos a las estaciones y apeaderos previstos en el corredor.
“Con esta resolución nos dan 120 días de transición para organizar y preparar lo necesario para poder asumir la operación del servicio”, explicó López.
El proyecto contempla una inversión inicial de $7.917,25 millones, equivalente a unos US$ 5,08 millones. Los fondos estarán destinados a reparaciones del material rodante, obras en estaciones y apeaderos, intervenciones sobre las vías, sistemas de comunicación, personal, seguros y otros gastos vinculados con la puesta en funcionamiento.

Dónde estarán las paradas del Tren del Valle entre Cipolletti y Roca
La extensión proyectada contempla accesos en distintas localidades del Alto Valle. Se prevén rampas en las estaciones ferroviarias de General Roca, J. J. Gómez, Allen y Fernández Oro. En Cipolletti, además de la estación existente, se analiza la construcción de un apeadero vinculado con la Facultad de Medicina, aunque su ubicación exacta todavía no está definida.
López aclaró que las rampas previstas no serán estaciones nuevas, sino accesos para mejorar la utilización de las instalaciones ferroviarias existentes. “Queremos que los puntos sean lo más accesibles“, sostuvo.
Todavía quedan por definir dos aspectos centrales para los futuros pasajeros: el precio del boleto y el tiempo que demandará el viaje entre Cipolletti y Roca. Según explicó el titular de Tren Patagónico, primero deberán analizar las condiciones de todo el corredor y las velocidades que permitirá la infraestructura.
“Lo que podemos decir es que va a tener que ser un valor competitivo con el transporte público, los colectivos, pero todavía falta porque de acá a tres meses puede cambiar el valor”, señaló.
El esquema inicial contempla cuatro servicios diarios por sentido, es decir, ocho movimientos en total entre Cipolletti y Roca. No obstante, la empresa evalúa si esa frecuencia será suficiente y no descarta sumar alguna prestación adicional.

Las formaciones que se utilizarán para extender el recorrido
El acondicionamiento de los trenes será otro de los desafíos de la transición. Según detalló López, hay tres formaciones en Buenos Aires destinadas al recorrido hasta Roca: una tripla CML Materfer, una dupla MTF y una tripla Materfer CAF-593 RENFE.
A esas unidades se suman dos duplas que actualmente prestan el servicio entre Neuquén y Plottier, además de otra formación que se encuentra en los talleres de SOFSE en Córdoba.
La empresa también debe resolver dónde se guardarán los trenes y en qué instalaciones se realizarán las tareas de mantenimiento. Una de las alternativas en evaluación es la estación de Cipolletti, aunque todavía no hay una decisión definitiva.
Las tres formaciones previstas para el tramo hasta Roca tendrán capacidad para alrededor de 200 pasajeros cada una. El esquema inicial contempla utilizar dos unidades y mantener la tercera como reserva, de manera que pueda reemplazar a otra ante una falla o durante una reparación.
Antes de incorporarlas al servicio, será necesario completar revisiones mecánicas, reemplazar repuestos y realizar trabajos de acondicionamiento. También se controlarán los sistemas de aire acondicionado y calefacción y se harán tareas de pintura.
El objetivo es que las unidades estén en condiciones adecuadas para prestar el servicio de manera segura y confortable. Mientras tanto, Tren Patagónico deberá avanzar con las obras, las gestiones y la planificación para cumplir con el plazo establecido y concretar la extensión del Tren del Valle en el Alto Valle.
Fuente: Medios.



















