Residuos patogénicos: los empresarios Mauro y Solari y los contratos que investiga la Fiscalía ambiental

Los hermanos Gustavo y Fernando Mauro y el empresario Gustavo Osvaldo Solari vendieron TRI-ECO al grupo Stericycle en 2013 y adquirieron el 90% de MEDAM en 2020. Una actuación de la fiscalía ambiental reúne información sobre proveedores, servicios y contrataciones hospitalarias.
Residuos patogénicos: los empresarios Mauro y Solari y los contratos que investiga la Fiscalía ambiental

Las operaciones societarias de los empresarios Gustavo Gabriel y Fernando Javier Mauro y Gustavo Osvaldo Solari forman parte de los antecedentes de un sector que quedó bajo la lupa de la fiscalía ambiental por sus contratos y prestadores. Los tres vendieron TRI-ECO al grupo Stericycle en 2013 y, siete años después, adquirieron en conjunto el 90% de MEDAM B.A. S.R.L., otra firma de su estructura empresarial en Argentina.

La investigación sobre el sector apunta a otra cuestión: qué información conserva el Estado sobre las empresas contratadas para retirar, transportar y tratar residuos hospitalarios y cómo controla las prestaciones. En ese marco, la Unidad Fiscal de Investigaciones en Materia Ambiental (UFIMA) impulsó la actuación 4398/2026, en la que solicitó identificar operadores, establecer el origen de los residuos y reunir contratos y órdenes de compra.

Las operaciones societarias de TRI-ECO y MEDAM

El expediente de concentración económica de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia registra que el 30 de septiembre de 2013 se concretó la venta de TRI-ECO al grupo Stericycle. El documento identifica como vendedores a los hermanos Gustavo Gabriel y Fernando Javier Mauro y a Gustavo Osvaldo Solari.

Ese registro acredita una transferencia histórica, pero no permite establecer quiénes son los actuales propietarios de la firma. Tampoco demuestra, por sí solo, que todos los contratos de MEDAM o de los empresarios estén incluidos en la actuación fiscal.

Para reconstruir eventuales relaciones con contrataciones específicas es necesario identificar las sociedades adjudicatarias, las órdenes de compra y los períodos correspondientes. Los requerimientos de la fiscalía buscan reunir precisamente esa información sobre los prestadores y los servicios realizados.

Qué información pidió la fiscalía ambiental

La respuesta administrativa bonaerense, fechada el 22 de septiembre de 2026, reproduce un requerimiento para identificar a las empresas dedicadas a la gestión y disposición final de residuos patogénicos, con sus razones sociales, CUIT y domicilios.

El Ministerio de Salud de la Nación

Entre los establecimientos mencionados aparecen el Instituto Nacional de Rehabilitación Psicofísica del Sur (Inareps), el Hospital Baldomero Sommer y el Hospital Nacional Profesor Alejandro Posadas.

La documentación presenta una diferencia en las carátulas: el oficio fotografiado menciona a los hospitales Laura Bonaparte y Ramón Carrillo, aunque las consultas están dirigidas a Inareps, Sommer y Posadas. En cambio, la respuesta provincial reproduce una carátula que identifica a estos últimos tres establecimientos. Los documentos disponibles no explican esa discrepancia.

Hospital Laura Bonaparte

Los ocho proveedores incluidos en el relevamiento

Para responder al requerimiento, el Ministerio de Salud bonaerense informó que realizó un relevamiento de sus contrataciones y remitió archivos de 2025 y 2026 elaborados a partir del Sistema Informático para la Adquisición y Contrataciones Hospitalarias, además de las correspondientes órdenes de compra.

La cartera sanitaria aclaró que se trata de proveedores identificados en las compras relevadas y no de un registro completo de todos los operadores habilitados. Por lo tanto, figurar en ese listado no implica una imputación ni acredita irregularidades.

Esa referencia permite establecer una conexión documental con el grupo, pero no extiende los señalamientos de la causa estadounidense a los demás proveedores incluidos en el relevamiento bonaerense.

Los controles sobre los operadores

La respuesta provincial también distingue entre la contratación de servicios sanitarios y las tareas de habilitación y fiscalización ambiental de las empresas. Según lo informado por Salud, los datos generales sobre operadores, transportistas, instalaciones y tecnologías autorizadas corresponden a la autoridad ambiental bonaerense, sin perjuicio de las competencias propias del área sanitaria.

Las autoridades evitaron emitir una opinión sobre el fondo de las actuaciones debido a la existencia de una causa abierta y de sumarios administrativos internos.

Fuente: Medios

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