Puzzle avanza con un proyecto junto al Gobierno provincial y el Laboratorio de Inteligencia Artificial de la UBA para construir un centro de datos sustentable. Neuquén ofrece ventajas estratégicas por su clima frío y seco, además de su disponibilidad de energía y agua.
La provincia de Neuquén busca consolidarse como polo tecnológico con la llegada de Puzzle, una empresa argentina dedicada al desarrollo de inteligencia artificial (IA), que analiza invertir en la instalación de un data center “verde” en la región.
El proyecto se enmarca en una alianza entre Puzzle, el Laboratorio de IA de la Universidad de Buenos Aires (IALAB-UBA), dirigido por Juan Corvalán, y el Gobierno provincial, a través del ministro de Planificación, Rubén Etcheverry. La propuesta apunta a aprovechar las condiciones naturales del territorio —clima frío y seco, disponibilidad energética y tierras amplias— para el desarrollo de infraestructura tecnológica sustentable.
Una inversión estratégica para la región
El CEO de Puzzle, Manuel Turner, explicó que la firma cuenta con más de ocho años de experiencia en software y que, en los últimos cinco, su foco está puesto en la inteligencia artificial.
“Vimos que la IA es la que realmente agrega valor a las empresas, la que está en el núcleo del negocio. Además, en el sector energético hay mucho potencial para aplicar tecnología y generar ventajas competitivas”, señaló Turner.
Según el empresario, la compañía evalúa instalar un data center de 50 MW de capacidad, cuya inversión estimada podría superar los 600 millones de dólares. La localización definitiva se definirá durante 2026, y entre los puntos analizados figuran Añelo y Tratayén.
Etcheverry destacó que la construcción de este tipo de centros “implicaría avanzar hacia la soberanía de datos, permitiendo que la información se procese dentro del país y no dependa de servidores en el exterior”.
Alianza internacional y tecnología sustentable
En paralelo, Puzzle firmó un acuerdo de colaboración con el Laboratorio de Supercomputación del MIT, dirigido por Vijay Gadepally. Esta cooperación permitirá aplicar un algoritmo que optimiza el consumo de energía y agua, reduciéndolo por debajo de los niveles habituales de los data centers convencionales.
El objetivo es construir instalaciones de bajas emisiones, alineadas con los estándares internacionales de huella de carbono mínima y neutralidad climática hacia 2050.
Un data center es una instalación física que concentra servidores y sistemas de almacenamiento para guardar, procesar y distribuir grandes volúmenes de datos.
El director del IALAB, Juan Corvalán, utilizó una metáfora gastronómica para explicar su funcionamiento:
“Si alguien pide una pizza, eso es como hacerle un pedido a ChatGPT: un ‘prompt’. El maestro pizzero necesita horno, fuego y masa. Ese conjunto sería el hardware, el software y los datos”, describió.
Existen dos grandes tipos de centros de datos:
- De colocación (colocation): funcionan como depósitos de información personal o empresarial, donde se “almacena la harina”.
- De supercomputación: procesan enormes volúmenes de información a gran velocidad y permiten entrenar modelos de IA o responder consultas en tiempo real. Son el “horno” que convierte esa harina en “pizza” para el usuario final.
Con este proyecto, Neuquén se perfila como una de las primeras provincias del país en apostar a una infraestructura tecnológica limpia, eficiente y de alto rendimiento, clave para el futuro de la inteligencia artificial en Argentina.
Fuente: Medios







