La tarde del lunes volvió a encender las alarmas en la región por dos graves hechos ocurridos en distintos puntos de los ríos Neuquén y Negro. En uno de ellos, un adolescente de 13 años continúa desaparecido luego de ser arrastrado por la correntada en el sector del barrio Nueva España, mientras disfrutaba de la jornada junto a su familia. En el otro caso, se confirmó la muerte de un hombre de 34 años cuya búsqueda se había iniciado el domingo.
El episodio ocurrió en una zona cercana al loteo Sommadossi y Primera Terra, donde el menor ingresó al agua y fue sorprendido por un fuerte desnivel del cauce. La correntada lo arrastró sin que su familia pudiera asistirlo.
Al lugar acudieron efectivos de la Comisaría 20 de Parque Industrial y de la Comisaría Quinta de Centenario, que iniciaron las primeras tareas de búsqueda. También se convocó al cuartel de Bomberos de la Policía del Neuquén, aunque la llegada de la noche obligó a suspender los trabajos ante la falta de visibilidad.

Según informaron, en esa zona existen pozones de profundidad variable y restos de arboledas arrastradas por antiguas crecidas, elementos que dificultan la circulación en el agua y aumentan los riesgos para quienes se bañan. Pese a no ser un espacio habilitado, la presencia de familias fue numerosa debido a las altas temperaturas.
Los equipos de emergencia retomarán las tareas en la mañana de este martes, con apoyo de personal especializado. Los familiares del adolescente permanecen en el lugar en medio de una profunda conmoción.
Hallan sin vida a un hombre desaparecido en el río Negro
Mientras tanto, este lunes se confirmó el hallazgo del cuerpo de Ceferino Ibraem Otero, de 34 años, quien había desaparecido el domingo por la tarde en las aguas del río Negro, en la zona de El Arroyón (La Puntilla), jurisdicción de Allen. Fue encontrado por buzos especializados en un sector de gran profundidad y difícil acceso.
Las tareas de búsqueda se habían reanudado a primera hora del lunes con la participación de Bomberos Voluntarios, Defensa Civil, Prefectura Naval y buzos de las policías de Río Negro y Neuquén. El operativo debía ser suspendido cada anochecer por la falta de luz.

Según confirmaron familiares y autoridades, Otero era oriundo de Sierra Grande y residía en Neuquén. Comenzaron ya los trámites para trasladar el cuerpo a su ciudad natal.
El hecho ocurrió cuando el hombre estaba acompañado por su pareja y su abuelo. Pese a versiones iniciales, desde la Subcomisaría 56 se descartó que él se hubiera arrojado al agua para rescatar a un menor. Su pareja relató que advirtió un brusco cambio en la profundidad y le pidió no avanzar, ya que Otero no sabía nadar. Sin embargo, perdió el equilibrio, se desesperó y fue arrastrado por la correntada. Los intentos por ayudarlo resultaron infructuosos.
El cuerpo fue divisado pasadas las 11 de la mañana del lunes por uno de los buzos, aunque su extracción se complicó por la presencia de ramas y la fuerza del caudal. Los familiares acompañaron el operativo desde la costa hasta recibir la confirmación oficial.
Fuente: Medios.







