Este jueves se realizó en Cipolletti la Audiencia Pública correspondiente a la presentación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto Oleoducto Duplicar Norte, una obra clave para ampliar la capacidad de transporte de petróleo desde Vaca Muerta. La exposición estuvo a cargo de Oleoductos del Valle S.A. (Oldelval) y se desarrolló en la sede de la Secretaría de Energía y Ambiente de Río Negro.
La instancia participativa se encuadra en el procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental previsto por la Ley Provincial 3.266, y fue encabezada por la secretaria de Ambiente y Cambio Climático, María Judith Jiménez, junto al subsecretario de Control y Fiscalización Ambiental, Nicolás Jurgeit, y el intendente de Cipolletti, Rodrigo Buteler.
Durante la audiencia participaron además representantes de distintos organismos e instituciones vinculadas al sector energético y ambiental, entre ellos la Secretaría de Hidrocarburos, la OFEPHI, cámaras empresariales, el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) y la Defensoría del Pueblo de Río Negro.

Un proyecto estratégico para Vaca Muerta
El proyecto Oleoducto Duplicar Norte, impulsado por Oldelval, tiene como objetivo incrementar en aproximadamente 220.000 barriles diarios la capacidad de transporte de crudo, con una inversión estimada en 400 millones de dólares. El ducto partirá desde Puesto Hernández, en Neuquén, y recorrerá 147 kilómetros dentro del territorio rionegrino, hasta conectarse con la estación de bombeo de Allen, integrándose al sistema Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).

En marzo de este año, la empresa ya había puesto en funcionamiento la obra Duplicar Plus, que permitió elevar la capacidad total de transporte a 730.000 barriles diarios. Con esta nueva ampliación, el objetivo es aliviar el histórico “cuello de botella” logístico que limita la producción de la formación no convencional.
El Estudio de Impacto Ambiental
La explicación técnica del EIA estuvo a cargo de la consultora Confluencia SRL, que detalló los alcances del estudio correspondiente al tramo rionegrino del oleoducto. El trabajo fue elaborado conforme a la normativa nacional para sistemas de transporte de hidrocarburos y al marco legal ambiental de la provincia.

El estudio contempla la identificación y evaluación de impactos ambientales, así como un Plan de Gestión Ambiental que incluye medidas de prevención y mitigación, programas de capacitación, planes de contingencia y monitoreo durante las etapas de construcción, operación y mantenimiento. Entre las acciones previstas se destacan la restauración de suelos, el control de circulación de maquinaria, la correcta gestión de residuos y la protección de la fauna.
“La audiencia pública es una instancia fundamental para que la comunidad conozca el proyecto, se informe y pueda opinar. Todo lo expresado se incorpora al dictamen técnico que luego se traduce en la resolución ambiental”, explicó Jiménez. Una vez finalizado ese proceso administrativo, la empresa quedará habilitada para iniciar la obra.
Empleo y mano de obra local
Uno de los ejes que atravesó la audiencia fue el impacto laboral del proyecto. El secretario general de UOCRA Zona Atlántica, Damián Miler, remarcó la necesidad de que este tipo de inversiones se traduzcan en empleo genuino, priorizando la mano de obra local y la formación profesional, en equilibrio con el cuidado del ambiente.
Según estimaciones del sector, el conjunto de obras vinculadas al desarrollo energético podría generar entre 8.000 y 10.000 puestos de trabajo una vez finalizados los proyectos en marcha. “Es algo histórico para Río Negro y para toda la región”, afirmó Miler, al tiempo que reclamó que el crecimiento de la infraestructura vaya acompañado de oportunidades concretas para los trabajadores locales.
Fuente: Medios.







