Incendios reactivados en la Comarca Andina: vecinos alertan por focos fuera de control

Pobladores denuncian falta de información oficial y advierten que las condiciones son extremas. Brigadistas y vecinos trabajan para salvar el bosque que aún no fue alcanzado por el fuego.

Pese a que oficialmente se informó que el incendio iniciado el 5 de enero en Puerto Patriada, dentro de la jurisdicción de El Hoyo, se encontraba contenido, los vecinos de la Comarca Andina alertan por la reactivación de múltiples focos en los últimos días. El avance del fuego se ve favorecido por las altas temperaturas y el viento, y el hongo de humo es visible desde distintos parajes cercanos.

Habitantes de Epuyén aseguran que no hay información oficial clara y que la comunicación se sostiene únicamente a través del trabajo comunitario.

Estamos reclamando información al municipio y a Bosques, pero la voz oficial no aparece. Nos organizamos entre vecinos, con Bomberos Voluntarios y la Brigada, para compartir novedades. Cada dos o tres horas chequeamos la situación, pero no hay partes oficiales”, expresó Alberto Rodríguez, vecino de la localidad.

Este medio intentó comunicarse en reiteradas oportunidades con el responsable del Servicio de Manejo del Fuego, Rubén Jaramillo, y con el secretario de Bosques de Chubut, Abel Nievas, sin obtener respuestas.

En tanto, investigadores del Conicet que se encuentran en la zona advirtieron que las condiciones actuales son extremas. “Hay muchísimos puntos calientes y uno de esos focos se reactivó, quemando el interior del valle de Planicie Grande, el último valle con bosques nativos que había sobrevivido al incendio de 1987, con grandes coihues y cipreses”, señalaron.

Juan Alarcón, peón rural de Epuyén e integrante de la Brigada Minas, explicó que el comportamiento del fuego cambia drásticamente a lo largo del día. “A la mañana está todo calmo, pero cuando sube la temperatura empiezan a aparecer los focos. Ayer combatimos incendios en muchos sectores. Esto no está controlado y va para largo. El que diga lo contrario, que venga y camine la zona”, afirmó.

Si bien reconoció que ya se quemaron miles de hectáreas, destacó que el objetivo principal es “salvar el verde que queda” y reforzó la organización comunitaria: “Nos cuidamos entre vecinos”.

Rodríguez también relató que el fuego volvió a encenderse cerca de su chacra. “Hay focos pequeños todo el tiempo, pero anoche se desató un foco grande y descontrolado cerca de la ruta 70. El viento y la temperatura reavivan lo que parecía controlado”, explicó.

El fuego sigue activo en el Parque Nacional Los Alerces

A unos 100 kilómetros, la situación también es crítica en el Parque Nacional Los Alerces. El incendio en la cabecera norte continúa activo y complica las tareas de combate. “Hay mucho humo y el frente que avanza sobre Punta Mattos sigue activo. No se puede operar con medios aéreos por falta de visibilidad, así que trabajamos solo con brigadistas en tierra, en una geografía muy compleja”, indicó el intendente del parque, Danilo Otaño.

El funcionario subrayó la dificultad de operar sin apoyo aéreo. “Sin aviones ni helicópteros para enfriar la zona, el trabajo se vuelve mucho más lento y riesgoso”, sostuvo.

El incendio se inició a principios de diciembre, tras la caída de un rayo en el brazo sur del lago Menéndez, y se fue propagando hacia el norte del parque. Se estima que ya hay unas 12 mil hectáreas afectadas.

Consultado sobre el área comprometida, Otaño detalló que la zona norte del parque está bajo emergencia, incluyendo campings y la ruta 71, que permanece cerrada. “No es seguro circular: caen piedras, troncos encendidos y hay material rodante. Seis campings fueron evacuados de manera preventiva”, precisó.

Respecto a las dificultades para contener el fuego en las primeras semanas, explicó que el operativo comenzó desde el inicio, pero las condiciones jugaron en contra. “El 3 de enero se formó una columna convectiva, y dos días después el viento la volcó. Fue imposible frenar el avance en una faja de apenas 10 metros hecha con herramientas manuales”, explicó.

Además, remarcó que no se puede acceder con autobombas ni trabajar con agua debido a la sequía. “El arroyo está seco. Se hicieron fajas de control y se aprovechó el apoyo aéreo cuando el clima lo permitió, pero una faja de pocos metros no puede detener una columna de fuego de cientos de metros, con viento y calor extremo”, concluyó.

Fuente: Medios.

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