En sus dos primeros años de gestión, el gobierno provincial de Neuquén no solo logró ordenar las cuentas públicas, reducir de manera significativa la deuda heredada y equilibrar el Estado, sino que además puso en marcha una serie de políticas que comenzaron a ser tomadas como modelo y replicadas a nivel nacional y en otras provincias.
Rolando Figueroa llegó a la Casa de Gobierno con un diagnóstico claro sobre el estado de la administración tras la gestión de Omar Gutiérrez y con un plan definido para revertirlo. La depuración de la planta estatal, la tolerancia cero frente a hechos de corrupción, la reducción de cargos políticos, la eliminación de gastos superfluos y una fuerte inversión en infraestructura, Educación, Salud y Seguridad marcaron el rumbo desde el inicio.
Sin embargo, hay un aspecto menos mencionado pero clave: la capacidad de ejecución y la decisión política para llevar adelante lo planificado, que terminó generando un efecto contagio. Lejos de ser una copia, replicar medidas que generan resultados y confianza social responde a una lógica pragmática.
Un ejemplo reciente es el del gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, quien firmó un Decreto de Necesidad y Urgencia que establece la obligatoriedad de exámenes toxicológicos para quienes ocupen o aspiren a cargos públicos. El argumento fue claro: garantizar la aptitud física y psíquica de los funcionarios. La medida es prácticamente idéntica a la que impulsó Figueroa y que fue aprobada por la Legislatura neuquina, donde los test de drogas son obligatorios desde octubre del año pasado.
Otro hito fue la promulgación del nuevo Código Procesal Civil, que convirtió a Neuquén en la primera provincia del país en adoptar un sistema moderno y oral. La reforma entrará en vigencia el 1 de agosto próximo y el trabajo articulado de los poderes del Estado neuquino para agilizar la Justicia ya es observado como referencia tanto por otras provincias como por Nación.
La eliminación de las jubilaciones de privilegio constituye otro punto central. Impulsada por Figueroa y aprobada por unanimidad, Neuquén fue la primera provincia en erradicar ese beneficio históricamente cuestionado. Ahora, el debate volvió a instalarse en el Congreso Nacional, donde legisladores aliados a La Libertad Avanza impulsan su eliminación a nivel nacional.
El impacto del modelo neuquino también se refleja en materia energética. Esta semana, el gobierno nacional dispuso la baja de derechos de exportación al petróleo convencional, una medida que Neuquén había acordado con Nación en noviembre y que ya había anticipado con decisiones propias, como la eliminación de Ingresos Brutos para la actividad convencional y la reducción de la alícuota de regalías.
Lejos de agotarse, la agenda sigue avanzando. En diciembre, legisladoras del espacio La Neuquinidad presentaron un proyecto para que la Ficha Limpia, ya vigente en la provincia, tenga alcance nacional y prohíba el acceso a cargos públicos a personas condenadas. Una iniciativa que vuelve a poner a Neuquén a la vanguardia y plantea un interrogante abierto: si habrá consenso, valentía y decisión política para replicarla en el Congreso.
Fuente: Medios







