La causa que investiga el femicidio de Érika Álvarez sigue abierta y podría derivar en nuevas detenciones relacionadas con el narcotráfico, según confirmaron fuentes oficiales en Tucumán. En ese marco, durante las últimas horas fue detenida Justina Gordillo, una funcionaria judicial de la provincia y pareja de Felipe Sosa, señalado como el autor del crimen.
El jefe de la Policía de Tucumán, Joaquín Girvau, explicó ante medios locales que la investigación aún no está cerrada y que se analizan posibles conexiones con redes de comercialización y tráfico de estupefacientes, una línea que podría ampliar el número de imputados.
La detención de Gordillo se produjo el fin de semana, luego de que surgieran indicios sobre su posible participación o conocimiento de los hechos. De acuerdo a lo que trascendió, la funcionaria habría mantenido relaciones sexuales con Sosa y con la víctima la noche en la que ocurrió el asesinato, un dato clave que ahora es evaluado por los investigadores.

En los procedimientos realizados se secuestraron un automóvil y un teléfono celular, elementos que quedaron bajo custodia policial y serán peritados para determinar si aportan información relevante que permita avanzar en el esclarecimiento del caso y establecer nuevas responsabilidades.
Fuente: Medios







