Delcy Rodríguez cumple este jueves su primer mes como presidenta encargada de Venezuela, en un contexto político altamente inestable tras la captura del expresidente Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses a principios de enero.
Durante este período, su gestión se ha caracterizado por un perfil más pragmático y menos combativo que el del liderazgo anterior, impulsando decisiones que hasta hace poco eran impensadas en el oficialismo, como excarcelaciones de presos políticos y cambios en la legislación petrolera para atraer inversión extranjera.
Además, el gobierno interino ha promovido la elaboración de una ley de amnistía con inclusión de centros de detención como El Helicoide, buscado abrir espacios de diálogo interno, mientras intenta equilibrar las demandas del ala radical del chavismo con la presión internacional.

Analistas señalan que Rodríguez ha mostrado pragmatismo frente a Estados Unidos y otros actores externos, aunque mantiene tensiones con sectores internos que resisten transformaciones y buscan preservar sus antiguos privilegios.
Pese a estas medidas de apertura, tanto dentro como fuera de Venezuela persisten dudas sobre la legitimidad y la transparencia del proceso de transición política, así como sobre la capacidad de consolidar estabilidad duradera en el país.
Fuente: Medios







