Entre las prioridades del Gobierno nacional para 2026 se encuentra la necesidad de cubrir los cargos vacantes en el Poder Judicial y completar la integración de la Corte Suprema de Justicia. La estrategia inicial apunta a normalizar el funcionamiento del sistema judicial antes de debatir una eventual ampliación del Máximo Tribunal.
“La idea primero es cubrir, después debatiremos si avanzamos con la ampliación”, sostuvo un funcionario con acceso a la planificación oficial, en referencia a la posibilidad de llevar la Corte de tres a siete miembros.
La falta de autoridades titulares entre jueces, fiscales y defensores federales ha generado dificultades en el funcionamiento cotidiano de la Justicia, por lo que el Poder Ejecutivo prevé avanzar con definiciones a partir del mes de marzo. En ese marco, el Ministerio de Justicia, encabezado por Mariano Cúneo Libarona, ya trabaja con una lista de posibles candidatos para sumarse a la Corte, actualmente integrada por Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti.

Fuentes oficiales señalaron que entre los nombres en análisis figuran varias juezas, con el objetivo de cubrir la vacante dejada por Elena Highton de Nolasco, quien renunció en 2021.
En paralelo, el oficialismo sigue de cerca el escenario político en el Senado, donde las designaciones deberán ser aprobadas por una mayoría de dos tercios de los presentes. Mientras algunos sectores aseguran contar con una base de apoyos sólida, otros reconocen que aún se requieren acuerdos con bloques minoritarios para alcanzar el número necesario. Desde el Gobierno sostienen que las postulaciones podrían reunir los votos sin necesidad de negociaciones directas con el kirchnerismo.
Además, el futuro de la conducción del Ministerio de Justicia también forma parte del debate interno. La eventual salida de Cúneo Libarona abrió versiones sobre posibles cambios en la estructura del área, incluida la Secretaría de Justicia. Aunque circulan distintos nombres, no hay definiciones oficiales y las discusiones continúan dentro del oficialismo.
De estas decisiones dependerán tanto las propuestas para cubrir las vacantes en la Corte Suprema como la velocidad para completar los cargos pendientes en el Poder Judicial, considerados claves para garantizar el normal desarrollo de los procesos judiciales.
Según fuentes oficiales, cualquier movimiento concreto se daría después de marzo. Hasta entonces, el Gobierno busca ordenar su agenda interna y avanzar con el paquete de leyes en debate, con especial interés en la reforma laboral que espera tratarse durante febrero.
Fuente: Medios







