El proyecto de reforma penal juvenil ingresó este lunes a la Cámara de Diputados y comenzará a ser analizado en comisión el miércoles, para luego pasar al debate en el recinto el jueves, según confirmaron fuentes oficiales.
Se trata de la misma iniciativa que obtuvo dictamen en 2025, aunque con una modificación clave, ahora incluye un mecanismo de compensación de fondos entre la Nación y las provincias para garantizar su financiamiento.
La propuesta plantea bajar la edad de imputabilidad de 16 a 13 años y establece un régimen especial con medidas “socioeducativas y penas alternativas”, descartando la condena de reclusión perpetua y fijando un máximo de 20 años de pena para menores.

En el caso de adolescentes de 14 años o más que cometan delitos graves, podrían aplicarse penas similares a las de adultos, con un máximo de 15 años, aunque sin ser alojados en cárceles comunes. Para delitos menores a tres años, o hasta diez años sin violencia grave, se priorizan medidas educativas y sociales, incluyendo libertad asistida y tareas comunitarias en lugar de prisión efectiva.
Desde el Ejecutivo Nacional señalaron que la iniciativa busca poner fin a la llamada “puerta giratoria”, que permite que los jóvenes entren y salgan del sistema judicial sin consecuencias, y garantizar que los delitos cometidos por menores de 16 años dejen de quedar impunes bajo la ley vigente (22.278).

Fuente: Medios







