La provincia de Neuquén atraviesa una jornada compleja desde el punto de vista climático, con una alerta naranja por viento emitida por el Servicio Meteorológico Nacional. Se esperan ráfagas intensas que podrían alcanzar e incluso superar los 100 kilómetros por hora, acompañadas por precipitaciones en la zona cordillerana, descenso térmico y probables nevadas en sectores de alta montaña.
El director provincial de Protección Civil, Carlos Cruz, explicó que la alerta prevé vientos sostenidos de entre 40 y 60 km/h, con ráfagas de entre 80 y 100 km/h en el Alto Valle, aunque advirtió que en distintos puntos de la provincia esos valores podrían ser mayores. El período más crítico comenzará a partir del mediodía de este martes y se intensificará durante la tarde y la noche, extendiéndose hasta la madrugada del miércoles.
Según detalló el funcionario, el fenómeno tendrá alcance prácticamente provincial, con fuerte impacto en el norte, centro y sur neuquino. Las zonas más comprometidas incluyen la región de la Confluencia, la comarca petrolera, áreas de Vaca Muerta y el corredor del río Limay. En la región de los lagos se esperan lluvias persistentes y la posibilidad de neviscas en zonas elevadas.
Cruz indicó además que históricamente las ráfagas más intensas suelen registrarse en el centro de la provincia, especialmente en el área comprendida entre Zapala, la ruta provincial 21 hacia El Huecú, la ruta nacional 40 y sectores cercanos a Chorriaca, donde los vientos pueden superar los 115 o 120 km/h. No obstante, aclaró que durante esta jornada también se prevén ráfagas superiores a los 80, 90 e incluso 100 km/h en la Confluencia.
El ingreso de un sistema frontal durante la tarde y noche del martes provocará las condiciones más riesgosas, con fuertes vientos, precipitaciones y un marcado descenso de temperatura. Para el miércoles se espera que el viento continúe, aunque con menor intensidad, mientras que para el jueves se prevé una mejora gradual del tiempo, con temperaturas más bajas. Hacia el sábado, en tanto, se anticipa un ascenso térmico significativo, con máximas que podrían superar los 25 y 28 grados en gran parte de la provincia.
Desde la Secretaría de Emergencia se trabaja de manera coordinada con municipios, referentes regionales y distintas áreas de gobierno. En ese marco, se solicitó la suspensión de todas las actividades al aire libre a nivel local, regional y provincial, y se recomendó evitar desplazamientos innecesarios.
Además, se evalúa la posible interrupción de los servicios nocturnos de transporte interprovincial de pasajeros, como medida preventiva ante el escenario meteorológico adverso.
Cruz remarcó que el evento viene siendo monitoreado desde hace una semana y que las previsiones se mantuvieron estables, por lo que consideró inminente el impacto del temporal durante la tarde, noche y madrugada del miércoles.
Fuente: Medios







