Con la llegada de lluvias a la región cordillerana, el operativo para combatir los incendios forestales en Chubut ingresó en una etapa de evaluación y monitoreo. Si bien las precipitaciones registradas en las últimas horas generan expectativas, las autoridades advirtieron que podrían no ser suficientes para extinguir los puntos calientes que continúan activos.
Según el último parte del Servicio Provincial de Manejo del Fuego, se esperan nuevas lluvias entre este martes y miércoles. Una vez finalizado ese período, se analizará el impacto real de la humedad en las áreas afectadas.
En Puerto Patriada, el sector 2B permanece activo, con afectación de matorrales, bosque implantado y bosque nativo. Durante la jornada del lunes se trabajó sobre reactivaciones detectadas en El Coihue, La Burrada y El Retamal, donde se construyeron líneas cortafuego y se realizaron tareas de enfriamiento con equipos de agua y cisternas. Para este martes, con temperaturas más bajas y alta humedad, se prevén recorridos preventivos y vigilancia en los sectores más sensibles. Más de un centenar de combatientes continúan desplegados en la zona.
En el Parque Nacional Los Alerces, se registraron reactivaciones puntuales en áreas como Los Murmullos y el Pinar de Geréz, que fueron contenidas dentro del perímetro ya afectado. Brigadistas de distintas provincias reforzaron líneas cortafuego en sectores como Villarino, Goya y Cerro Negro, mientras los medios aéreos operaron hasta que las condiciones de viento obligaron a suspender los vuelos.
En tanto, el incendio en la Desembocadura El Tigre – Lago Cholila, detectado el 5 de febrero, continúa activo. Brigadistas helitransportados realizaron recorridos y refuerzo de líneas, aunque el incremento del viento obligó al repliegue parcial de los equipos aéreos. Las tareas seguirán bajo estricta observación de las condiciones climáticas.
En total, más de 200 personas participan del operativo, con apoyo de dos aviones anfibios, dos aviones hidrantes y tres helicópteros con helibalde, además de maquinaria vial y autobombas.
Las próximas horas serán claves para determinar si las lluvias logran consolidar el control de los focos o si será necesario redoblar esfuerzos en los sectores más comprometidos.







