La jornada de protesta comenzó a sentirse desde temprano en los puentes carreteros que conectan Neuquén con Cipolletti. A partir de las 8.30, militantes de partidos de izquierda y representantes gremiales realizaron una panfleteada en plena hora pico, lo que provocó demoras en la mano de ingreso a la capital neuquina.
El tránsito ya arrastraba la fila habitual que se registra desde inicios de febrero, pero la entrega de volantes intensificó la congestión. Los conductores disminuían la marcha para recibir el material, lo que generó mayores tiempos de espera.
Entre los automovilistas hubo gestos de malestar, aunque también algunos bocinazos de apoyo. Cerca de las 9, los manifestantes se retiraron del sector de puentes.
Durante la actividad se observó presencia de Gendarmería y Prefectura en la zona del ex peaje, del lado rionegrino. En Río Negro no se registraron protestas. En el lado neuquino, la manifestación se desarrolló sin incidentes, aunque con impacto directo en uno de los accesos interprovinciales más transitados del Alto Valle en horario laboral.
La intervención en los puentes fue la antesala de una jornada más amplia contra la reforma laboral que podría tratarse este miércoles en el Congreso. Las organizaciones convocantes anunciaron que las actividades seguirán en el centro de la ciudad.
La concentración principal está prevista para las 13 en el Monumento al General San Martín, mientras que la movilización comenzará a las 15 y recorrerá calles céntricas.
En paralelo, el gremio bancario dispuso un paro total a partir de las 11, sin asistencia a los lugares de trabajo. Los trabajadores se reunirán a las 13 en la sede de Brown 243 para sumarse a la movilización.
Con protestas en los accesos, marcha en el centro y servicios afectados, se prevé una jornada compleja para quienes deban trasladarse entre Neuquén y Cipolletti o realizar trámites en la ciudad. Recomiendan anticipar salidas y prever demoras.
Fuente: Medios







