Miguel Aravena, oficial de la División Tránsito Villa Obrera de Centenario, no estaba de servicio cuando protagonizó un rescate que evitó una muerte segura. El efectivo disfrutaba de su día libre y paseaba en bicicleta junto a su hermana cuando advirtió una escena desesperante: un perro era arrastrado por la corriente de un canal de riego en Vista Alegre y apenas lograba mantenerse a flote.
El hecho ocurrió el miércoles por la tarde, en la zona de la Ruta Vieja, entre calles 11 y 12. En ese sector no había otras personas que pudieran intervenir, y el animal ya mostraba signos de agotamiento mientras luchaba por salir del agua.
Ante esa situación, Aravena no dudó. Con la ropa deportiva que llevaba puesta, se lanzó al canal para asistirlo. La fuerza del agua y el peso del perro hicieron que el rescate fuera complejo, pero tras un gran esfuerzo consiguió sacarlo a la orilla.
Una vez fuera del canal, el animal —visiblemente exhausto— se alejó por sus propios medios hacia las chacras cercanas, luego de haber estado al borde de ahogarse.
La rápida reacción del oficial fue determinante para evitar el desenlace trágico. Aunque se encontraba fuera de servicio, su intervención resultó clave para salvarle la vida al perro.
Fuente: Medios







