Con la idea de que la historia de Plottier merece una mirada más amplia y accesible, el docente e historiador Diego Suárez junto a su hijo Francisco desarrollan un proyecto que articula investigación documental, libros y piezas audiovisuales para recuperar y difundir el pasado de la ciudad.
La iniciativa comenzó hace poco más de dos años, cuando Diego Suárez, tras jubilarse, decidió abocarse de lleno a revisar archivos, consultar expedientes y entrevistar vecinos. “La historia está, pero muy dispersa”, explicó en diálogo con medios locales. Según relató, detectó que había material fragmentado y escasa bibliografía accesible para estudiantes.
A partir de ese trabajo surgió A la orilla del viento, un libro orientado principalmente a chicos y chicas de entre 8 y 9 años, aunque pensado también para el público general. La publicación no solo narra los orígenes de la ciudad, sino que propone preguntas, recorridos y disparadores para seguir investigando.
Historias que saltaron a las redes
El proyecto tomó una nueva dimensión cuando se incorporó Francisco Suárez, licenciado en Artes Audiovisuales. Juntos decidieron adaptar las investigaciones al formato digital mediante videos breves para redes sociales.
“La historia estaba, pero había que convertirla en algo dinámico y atractivo”, explicó Francisco. Así nacieron reels de aproximadamente un minuto que combinan guiones concisos, imágenes de archivo y recorridas actuales por los escenarios donde ocurrieron los hechos.
El impacto fue inmediato. Un video sobre un antiguo accidente en el centro de la ciudad superó las 50 mil reproducciones, mientras que otro, vinculado a un crimen histórico, alcanzó más de 20 mil vistas en un día. “Hay interés cuando se cuenta bien”, resumió Diego.
Revisar el relato tradicional
Uno de los objetivos centrales del proyecto es ampliar la narrativa habitual sobre el origen de Plottier. Suárez sostiene que el relato suele comenzar con la llegada de la familia fundadora, pero que existen procesos y actores previos poco difundidos.
En sus investigaciones analizó más de 400 expedientes judiciales de la etapa territorial y reconstruyó historias de chacras, familias y conflictos que reflejan la vida cotidiana del siglo XX en la región. También buscan poner en valor espacios que hoy pasan desapercibidos, como antiguas estaciones de bombeo, viviendas históricas y establecimientos productivos que marcaron el crecimiento del valle.
Una apuesta educativa y familiar
El trabajo es conjunto: Diego investiga y escribe; Francisco se encarga de la filmación, edición y realización audiovisual. Cada martes publican un nuevo episodio con la intención de sostener una serie en el tiempo.
Además, el material está pensado como herramienta pedagógica. “La historia local tiene poca presencia en el aula. Creemos que los chicos deberían conocer más el lugar donde viven”, planteó el historiador.
El proyecto continúa creciendo con nuevos libros en preparación y más contenidos digitales en camino. Mientras tanto, vecinos aportan documentos y testimonios que enriquecen la reconstrucción colectiva. “Lo que está guardado, lo vamos a mostrar”, sintetizó Francisco.
Fuente: Medios







