La causa judicial por el asesinato del periodista Juan Caliani, ocurrido el 1 de abril de 2024, sumó nuevos movimientos luego de que la defensa de los dos condenados presentara un pedido de impugnación de la sentencia dictada tras la audiencia de cesura realizada en agosto del año pasado.
Durante el fin de semana, la familia del periodista difundió un comunicado en el que expresó su preocupación por la posibilidad de que el recurso presentado demore el cierre del proceso judicial.
“Si bien es conocido y reconocido el derecho a impugnación que tiene la defensa, es indignante cuando se recurre a la mentira o a hipótesis de hechos que ya fueron probados para argumentar lo que a todas luces resulta insostenible”, señalaron en el documento.
El abogado querellante Federico Egea explicó que la impugnación forma parte del debido proceso legal y que su presentación era esperable, aunque remarcó la necesidad de que el trámite no se prolongue innecesariamente. “El recurso es una parte esencial del debido proceso legal. Yo ya lo había hablado con la familia: que impugnen la sentencia hace a su derecho”, indicó.
Sin embargo, aclaró que el planteo de los familiares apunta a evitar demoras: “Tiene lógica desde que para ellos es una instancia de mucho sufrimiento y culminar este proceso les va a permitir seguir elaborando el duelo, pero ya desde otro lugar”.
La audiencia para tratar la impugnación fue fijada para el 13 de marzo.
Cuestionamientos a la defensa
Egea sostuvo que el pedido de impugnación contiene afirmaciones que no se corresponden con lo acreditado durante el proceso judicial. “Hay algunas aseveraciones que son o bien falsas o bien falaces en relación a la dinámica del hecho o al comportamiento de los autores durante lo que fue el tratamiento de libertad asistida”, afirmó.
El abogado también señaló contradicciones en la postura de la defensa respecto de la aplicación de la pena. Recordó que durante la audiencia de cesura los defensores habían solicitado que no se aplicara una pena efectiva, argumentando que el tratamiento había sido exitoso.
Según indicó, en el actual recurso la defensa sostiene lo contrario y plantea que corresponde la aplicación de penas, aunque cuestiona que sean de cumplimiento efectivo y las considera excesivas.
“El tratamiento fue el mismo y se ventiló ampliamente durante las audiencias de cesura. La defensa parece haber cambiado de parecer y ahora consideraría que el tratamiento fracasó y que las penas son excesivas. Es un cambio de posicionamiento al menos raro”, expresó.
Pedido de celeridad
El abogado evitó calificar el planteo como una maniobra dilatoria, aunque señaló que el proceso judicial ha significado una carga muy pesada para la familia del periodista.
Explicó que el tratamiento judicial fue extenso y que la audiencia de cesura también sufrió demoras por cuestiones organizativas del sistema judicial.
“Es parte del debido proceso y está bien que se sustancie, pero hay que hacerlo rápido, porque hay una situación en la posición de las víctimas que es grave y merece que este proceso se termine de la manera más rápida posible”, concluyó.
Fuente: Medios







