Un hallazgo científico llamó la atención en la Patagonia: por primera vez se registró la presencia de medusas de agua dulce en el Parque Nacional Nahuel Huapi, uno de los principales reservorios naturales de la región.
El descubrimiento ocurrió durante monitoreos ambientales realizados en febrero de 2026 en la laguna Bullines, cerca de Villa La Angostura. Allí, especialistas del área de Biología de la Conservación del parque identificaron ejemplares de la especie Craspedacusta sowerbii, originaria de Asia y considerada invasora a nivel global.

Tras la detección, las autoridades del parque convocaron a investigadores del Grupo de Ecología de Sistemas Acuáticos a escala de Paisaje (GESAP) del INIBIOMA, dependiente del CONICET y de la Universidad Nacional del Comahue, para analizar el fenómeno y evaluar su impacto.
Los especialistas buscan determinar si la especie ya logró establecerse en los ambientes acuáticos de la región y cuáles podrían ser sus efectos en el ecosistema. Las investigadoras María del Carmen Diéguez y Mariana Reissig realizaron evaluaciones en la laguna para caracterizar el estado actual del ambiente.
Cómo vive esta medusa
La Craspedacusta sowerbii tiene un ciclo de vida particular con dos etapas:
- Fase pólipo: microscópica y adherida al fondo, casi imposible de detectar.
- Fase medusa: visible en el agua durante períodos breves, generalmente cuando la temperatura supera los 17 °C.
Esta característica hace que la especie pueda pasar desapercibida durante largos períodos y aparecer solo cuando las condiciones ambientales son favorables.
Riesgo de dispersión en los lagos patagónicos
Uno de los aspectos que más preocupa a los científicos es su facilidad de dispersión. Los pólipos microscópicos pueden trasladarse adheridos a plantas acuáticas, peces, aves, embarcaciones o equipos de pesca, lo que facilita su llegada a otros lagos y lagunas.
Por este motivo, desde el Parque Nacional Nahuel Huapi recomendaron reforzar las medidas de bioseguridad, como limpiar y secar embarcaciones y evitar trasladar agua o plantas entre distintos cuerpos de agua.
El registro representa un antecedente importante para el monitoreo de los ecosistemas acuáticos de la Patagonia, ya que permitirá seguir de cerca la posible expansión de esta especie en la cuenca del río Limay y otros ambientes naturales del parque.
Fuente: Medios.







