El programa provincial Becas Gregorio Álvarez, que forma parte del Plan Redistribuir Oportunidades impulsado por el gobierno de Neuquén, fue destacado en un informe de la UNESCO como el único programa articulado desde una provincia argentina que aparece en el relevamiento.
Actualmente la iniciativa procesa alrededor de 30 mil solicitudes, mientras que durante 2024 y 2025 el acompañamiento alcanzó a más de 19 mil becarios, desde el nivel inicial hasta el nivel superior.
En su informe, el organismo internacional —que promueve la cooperación en educación, ciencia, cultura y comunicación para fomentar la paz— señaló que el programa neuquino “se consolida como una política estatal clave para ayudar a los estudiantes a continuar y completar sus estudios en todos los niveles”.
La iniciativa fue creada por la actual gestión provincial mediante la Ley Nº 3.418 y se basa en el principio de que la educación es un derecho. El programa busca promover la equidad, reducir desigualdades y brindar apoyo integral a estudiantes, además de fortalecer la vinculación entre la educación y el mundo laboral.
El informe también detalla que el sistema se apoya en normativa provincial —Leyes N° 2.945 y 3.418— y nacional, como la Ley de Educación Nacional 26.206, además de alinearse con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Su funcionamiento está reglamentado por el Decreto Nº 151/2024 y un Manual Operativo Único que establece los distintos tipos de becas, que van desde el nivel inicial hasta la formación profesional, con modalidades ordinarias y extraordinarias.
Aportes de empresas petroleras
Desde el lanzamiento del programa, el gobernador Rolando Figueroa impulsó la participación de empresas del sector energético para fortalecer el financiamiento de las becas.
La primera compañía en realizar aportes fue la petrolera estatal Gas y Petróleo del Neuquén (GYP), a la que luego se sumaron otras firmas del sector hidrocarburífero.
Entre ellas, Pluspetrol confirmó en febrero que destinará un millón de dólares al programa durante el ciclo 2026. Se trata del tercer año consecutivo en el que la compañía participa como aportante privado de la iniciativa educativa.
Ese aporte forma parte del presupuesto de inversión social que la empresa proyecta ejecutar en la provincia, que alcanza 4,2 millones de dólares. Dentro de ese monto también se contempla una contribución de US$ 1 millón para el Instituto Vaca Muerta y fondos destinados a programas comunitarios en Añelo y Rincón de los Sauces.
La más reciente empresa en sumarse como socia del programa fue la operadora colombiana GeoPark, que anunció un aporte de 250 mil dólares tras el inicio de sus operaciones en el país.
El CEO de la compañía, Felipe Bayon, sostuvo que el desarrollo energético debe generar capacidades en el territorio. “Producir energía de manera responsable es el punto de partida. El desafío real es que ese desarrollo deje capacidades instaladas en el territorio. En Neuquén, el talento local es un activo estratégico. Invertir en educación es fortalecer la competitividad de sus habitantes y darle sustentabilidad al desarrollo de Vaca Muerta”, afirmó.
Fuente: Medios







