La Municipalidad de Viedma llevó adelante un amplio operativo durante toda la jornada del jueves para atender los efectos de las intensas precipitaciones registradas en la ciudad, que dejaron un acumulado superior a los 60 milímetros en pocas horas.
Desde el Ejecutivo local señalaron que la situación estuvo marcada por dos factores simultáneos: el importante volumen de agua caída en un corto período de tiempo y la marea alta del Río Negro, lo que complicó el drenaje natural del sistema pluvial.
A pesar de este escenario, las siete estaciones de bombeo de la ciudad funcionaron con normalidad y permitieron mantener el escurrimiento del agua, evitando mayores inconvenientes en distintos sectores.
Durante todo el día, cuadrillas de la Secretaría de Servicios Públicos y personal de Defensa Civil realizaron recorridas y tareas de control en diferentes barrios, desde la madrugada y hasta la noche, con el objetivo de monitorear la situación y responder ante eventuales emergencias.
En paralelo, la Secretaría de Desarrollo Humano e Integración Social realizó un seguimiento de la situación social en los barrios más afectados. Si bien no se registraron evacuaciones, se brindó acompañamiento y asistencia a familias que necesitaron apoyo ante el impacto de la tormenta.
Desde la Municipalidad indicaron que el monitoreo continuará en las próximas horas mientras los equipos municipales avanzan con las tareas necesarias para restablecer las condiciones habituales en la ciudad.







