La guerra en Medio Oriente entra en una nueva fase de tensión con múltiples frentes abiertos. Los bombardeos continúan, el número de muertos en Líbano sigue creciendo, Irán asegura haber derribado más de 100 drones enemigos y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Rusia podría estar brindando “algo de ayuda” a Teherán en el conflicto.
La confrontación se intensificó a fines de febrero, cuando Estados Unidos e Israel iniciaron una ofensiva contra Irán, provocando enfrentamientos en varios frentes, incluido el conflicto entre Israel y Hezbollah en el sur del Líbano.

El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, declaró que el líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, estaría “herido, probablemente desfigurado y escondido”. Hegseth no presentó pruebas de su afirmación, mientras Israel sospecha que Khamenei resultó herido al inicio del conflicto y no ha aparecido en público desde entonces.
El Ministerio de Salud libanés informó que al menos 773 personas murieron y 1.933 resultaron heridas desde el comienzo de los ataques, incluyendo 103 niños. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió que Líbano pagará “un precio cada vez mayor” si Hezbollah continúa sus ataques con cohetes y drones.

Trump señala posible apoyo ruso a Irán
Donald Trump declaró en Fox News Radio que cree que Vladimir Putin podría estar “ayudando un poco” a Irán. Medios como The Washington Post y CNN reportaron que Moscú habría compartido información sobre posiciones de activos militares estadounidenses en la región, facilitando los ataques con misiles y drones de Teherán.

La Guardia Revolucionaria iraní informó haber interceptado 111 drones enemigos desde el inicio de la escalada, incluyendo un MQ-9 Reaper en Firuzabad, provincia de Fars, y otra aeronave no tripulada en Tabriz, noroeste del país.

La escalada regional continúa y los distintos frentes muestran un conflicto cada vez más complejo, con graves consecuencias humanitarias y riesgos de ampliación internacional.
Fuente: Medios







