El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó este sábado que “muchos países” afectados por el cierre del estrecho de Ormuz enviarán buques de guerra para garantizar que la zona permanezca “libre y a salvo”, en medio del conflicto con Irán que ya lleva dos semanas.
Trump respondió así al anuncio del líder iraní Mojtaba Khamenei, quien ratificó la intención de su país de mantener cerrado este paso, la única salida al mar abierto para el crudo del Golfo.
A través de sus redes sociales, el mandatario sostuvo que las fuerzas estadounidenses “destruyeron el 100% de la capacidad militar de Irán”, aunque advirtió que el país persa aún puede lanzar drones, minas o misiles de corto alcance. “Con un poco de suerte, China, Francia, Japón, Corea del Sur, Reino Unido y otros países enviarán navíos para que el estrecho de Ormuz deje de ser una amenaza”, añadió.

Trump señaló además que Estados Unidos continuará atacando objetivos estratégicos iraníes: “De una manera o de otra, el estrecho de Ormuz pronto estará libre y a salvo”. Más tarde, enfatizó que la capacidad misilística de Irán está “funcionalmente destruida”, que su marina es “ineficaz” y que Estados Unidos mantiene “dominio aéreo total” sobre el país persa.
La escalada bélica incluyó ataques estadounidenses a la isla de Kharg, ubicada a 56 kilómetros de la provincia de Bushehr, un punto clave para las exportaciones de petróleo de Irán desde los años ’80. La isla concentra casi el 90% del crudo que el país envía al exterior, convirtiéndola en un objetivo estratégico del conflicto.
En paralelo, la administración estadounidense rechazó intentos de aliados de Medio Oriente de iniciar negociaciones para poner fin al conflicto, mientras Irán minimizó el apoyo que Ucrania ofreció a Estados Unidos y sus aliados del Golfo.

El primer ministro iraní, Abbas Araghchi, instó a los países vecinos a “expulsar a los agresores extranjeros”, en un contexto de creciente tensión y ataques de represalia que resuenan en toda la región.
Fuente: Medios







