Gobiernos europeos marcaron distancia de los pedidos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que la OTAN intervenga en el conflicto con Irán y aclararon que la guerra “no tiene nada que ver con la alianza militar”. Funcionarios del Reino Unido y de la Unión Europea también indicaron que trabajan con socios internacionales para asegurar la navegación en el Estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio global de petróleo.
El primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó que su país coordina con aliados un plan “viable” para reabrir el estrecho y garantizar la libertad de navegación, aunque remarcó que el Reino Unido no busca verse arrastrado a un conflicto más amplio en la región.
“Estamos trabajando con todos nuestros aliados, incluidos nuestros socios europeos, para elaborar un plan colectivo viable que pueda restablecer la libertad de navegación en la región lo antes posible y aliviar los impactos económicos”, señaló Starmer ante la prensa, según consignaron medios internacionales.

El mandatario británico advirtió además que una prolongación del conflicto podría tener consecuencias globales. “Quiero que esta guerra termine cuanto antes, porque cuanto más se prolongue, más peligrosa se vuelve la situación y peor es para el coste de vida”, expresó.
Starmer destacó que la reapertura del Estrecho de Ormuz —por donde circula una parte significativa del petróleo que se consume en el mundo— es clave para la estabilidad del mercado energético, aunque reconoció que lograrlo no será sencillo. También subrayó que la prioridad del gobierno británico es proteger a sus ciudadanos en Oriente Medio.
Desde Alemania, el portavoz del gobierno, Stefan Kornelius, sostuvo que el conflicto bélico protagonizado por Israel y Estados Unidos contra Irán “no tiene nada que ver con la OTAN” y recordó que la organización es una alianza de defensa territorial.
“La OTAN es una alianza para la defensa del territorio de sus miembros y en la situación actual no existe el mandato para desplegar a la OTAN”, explicó Kornelius durante una rueda de prensa.
En la misma línea, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, señaló que la Unión Europea analiza alternativas para mantener abierta la vía marítima. “Nos interesa mantener abierto el estrecho de Ormuz y por eso estamos debatiendo qué podemos hacer al respecto desde el lado europeo”, indicó.
Por su parte, el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, descartó una participación militar de su país y aseguró que Alemania está dispuesta a colaborar por vías diplomáticas para garantizar la seguridad del tránsito en la zona. El funcionario también remarcó que el conflicto comenzó sin coordinación previa con los aliados. “Esta guerra empezó sin ninguna consulta previa”, sostuvo.
Las declaraciones de los líderes europeos se producen luego de que Trump reclamara públicamente que la OTAN e incluso China colaboren en las tareas para desbloquear el Estrecho de Ormuz, en medio de las tensiones militares en la región.
Fuente: Medios







