Escuela Prodigy: tecnología, robótica y pasión juvenil en Río Negro y Neuquén

A los 21 años, Lautaro fundó Escuela Prodigy, un espacio donde aprender robótica, programación y electrónica con un enfoque práctico, hoy presente en seis sedes entre Río Negro y Neuquén.

A los 21 años, Lautaro Rojas decidió crear un espacio educativo que él mismo hubiera querido de chico: un lugar donde aprender tecnología de manera práctica y sentirse parte de una comunidad. Así nació Escuela Prodigy, un instituto que en 2026 contará con seis sedes entre Río Negro y Neuquén.

Me vi en los chicos. Yo arranqué en un taller municipal de Cinco Saltos, necesitaban un lugar así”, contó Lautaro, recordando sus inicios como un adolescente apasionado por el ajedrez y los juegos de lógica. “Era medio nerd, me gustaba aprender cosas nuevas y jugar con la tecnología”, agregó.

Una propuesta educativa práctica y moderna

En Escuela Prodigy, se forman estudiantes de entre 5 y 18/20 años, con un recorrido que combina robótica, electrónica, programación y desarrollo de videojuegos según la edad y el nivel. Su enfoque es práctico: aprender haciendo, pensado para responder a una realidad en la que el sistema educativo tradicional muchas veces no alcanza a cubrir los intereses y estímulos de los jóvenes.

La escuela también organiza competencias de robótica, que se convirtieron en un sello de la institución. El año pasado, realizaron un gran encuentro en el Estadio Ruca Che y, por primera vez en Río Negro, llevaron una instancia vinculada a la Liga Nacional de Robótica. Para 2026, planean replicar esa experiencia en Neuquén, incluyendo robots de sumo, fútbol robótico y velocistas.

Además, Escuela Prodigy impulsa un Intercolegial de Robótica en el Alto Valle, donde los colegios compiten sanamente, elevan sus niveles de aprendizaje y construyen “trofeos tecnológicos” que se convierten en un orgullo institucional.

De los primeros pasos a seis sedes

Fundar la escuela no fue fácil. Lautaro recuerda que lo primero era conseguir un lugar. Su abuela le prestó una casa en Cinco Saltos, en la intersección de General Pacheco y Julián Romero. “Tiré una pared, aprendí albañilería, electricidad, puse luces, todo sin presupuesto”, relató.

Sobre enseñar siendo tan joven, Lautaro confesó: “Tenía miedo de ofrecer esto siendo tan joven, pero los resultados me fueron validando de a poco. Emprender te lleva a desafiar creencias e incomodarte todo el tiempo”.

Más allá de las dificultades, lo que mantiene viva la motivación de Lautaro es ver cómo los estudiantes se entusiasman con la robótica: “Veo como le brillan los ojos a los chicos cuando hacen andar un robot y eso me renueva las energías para seguir con el proyecto”, afirmó.

Inscripciones abiertas y comunidad en crecimiento

Para este 2026, Escuela Prodigy mantiene abiertas las inscripciones. El objetivo sigue siendo el mismo: formar una comunidad de chicos con intereses comunes, donde puedan aprender, crear y sentirse acompañados, en un lugar que Lautaro hubiera deseado tener de niño.

Más información en: escuelaprodigy.com

Fuente: Medios.

Publicidad

Últimas noticias