Los principales gremios encendieron una alarma conjunta y advirtieron que el sistema sanitario provincial atraviesa una crisis profunda que ya impacta en la atención cotidiana. ASSPUR, UPCN y ATE coincidieron en que la situación se agravó en las últimas semanas por renuncias de directivos, falta de personal, topes a las horas extra y dificultades operativas en hospitales y centros de salud.
La tensión se incrementó después de que ASSPUR difundiera un relevamiento que muestra la cantidad de directores y personal jerárquico que renunció recientemente en distintos hospitales de la provincia. El gremio sostuvo que no se trata de episodios aislados, sino de una señal de una crisis estructural que arrastra problemas de salarios bajos, sobrecarga laboral y falta de políticas sanitarias consistentes. También apuntaron al deterioro edilicio, déficit de insumos y equipamiento fuera de servicio, además de la creciente recurrencia a derivaciones al sector privado.
A ese panorama se sumaron UPCN y ATE. El malestar se da en un contexto de cambios internos en el Ministerio de Salud, que conduce Demetrio Thalasselis, donde varias renuncias recientes obligaron a reemplazos de urgencia. Al mismo tiempo, el Gobierno provincial continúa promoviendo a Río Negro como destino atractivo para médicos de otras provincias, estrategia que para los gremios contrasta con las condiciones actuales del sistema.
ATE fue contundente al advertir que “peligra la cobertura de numerosos servicios” debido a la aplicación estricta de los topes de horas extra previstos en la Ley 1844. Según el gremio, esos límites afectan a sectores esenciales para la operatividad diaria de los hospitales: mucamas, lavadero, cocina, seguridad, camilleros, mantenimiento, choferes, administrativos, trabajadores asistenciales y profesionales. Señalan que, ante la falta de personal, muchos servicios superan habitualmente esos topes para sostener la atención.
El sindicato remarcó que la demanda de atención crece de manera sostenida por el aumento poblacional y por el traslado de pacientes desde el sistema privado, donde los costos se volvieron inaccesibles para miles de rionegrinos.
UPCN también elevó el tono. El gremio que conduce Juan Carlos Scalesi envió una nota al ministro Thalasselis solicitando una reunión “urgente” del Consejo Provincial de Salud para abordar “temas críticos” como las renuncias de directivos, los límites a las horas extra, la situación operativa y edilicia de los hospitales, la provisión de insumos y un informe actualizado del Fondo de Obras Sociales.
ASSPUR fue más categórico al asegurar que el sistema se sostiene “con pluriempleo, jornadas extenuantes y estrategias de subsistencia”, y que ni siquiera realizando el máximo de guardias se alcanza un salario digno. “La crisis no es nueva, pero hoy está profundizada por la falta de personal, la sobrecarga permanente y el deterioro de infraestructura”, señalaron.
La advertencia gremial deja al sistema de salud rionegrino en un escenario de máxima sensibilidad. Mientras esperan respuestas oficiales, los sindicatos anticipan nuevas medidas si el Gobierno provincial no avanza en soluciones concretas para frenar un deterioro que ya impacta en la calidad de atención.

