La discusión por el precio de los combustibles sumó un nuevo capítulo en Neuquén. Concejales de distintos bloques impulsaron un despacho para pedir la eliminación del impuesto a los combustibles líquidos, una carga que —según plantean— explica gran parte del valor que hoy se paga en los surtidores.
La iniciativa busca llegar al Congreso con un reclamo concreto: reducir el impacto directo que tiene este tributo en la economía diaria, en un contexto donde cada aumento en la nafta se traslada rápidamente a precios, transporte y consumo.
Un impuesto que explica buena parte del precio
El concejal del MPN, Santiago Galíndez, fue directo al describir el escenario. En diálogo con Vanesa Miyar en “La mañana es de La Primera”, por AM550, aseguró: “La real presión tributaria que reciben hoy los combustibles en todo el país, y particularmente en Neuquén, es a través del impuesto que tiene el gobierno nacional, que es de alrededor de 38% y en algunos combustibles del 40 %”, lamentó.
El planteo no apunta solo a números. Desde el Deliberante remarcan que ese porcentaje se traduce en un golpe constante al bolsillo, que se siente cada vez que se carga combustible y que termina impactando en toda la cadena de precios.
Galíndez incluso lo llevó a un ejemplo concreto: “Imagínate lo que significaría cargar un litro de nafta, que esta a 2100 pesos. Sin este impuesto costaría 1250 pesos”, enfatizó.
El reclamo por fondos que no llegan
Uno de los puntos que más tensión genera es el destino de lo recaudado. Según explican desde el municipio, el impuesto tiene asignaciones específicas, pero no se están cumpliendo en el interior del país.
La jefa de Gabinete de la Municipalidad, María Pasqualini, lo planteó con claridad en la misma emisora: “No se coparticipa en el interior del país, pero si impacta en el AMBA, por eso, es un reclamo justo”, criticó la jefa de Gabinete. En esa línea, agregó: “El objetivo de ese impuesto tiene que ver con mantener las rutas nacionales, y no hace falta que te cuente como están nuestras rutas”, deslizó.
La crítica no se queda solo en la falta de envíos. También apunta a las consecuencias: obras frenadas, recursos que no llegan y un esfuerzo local para sostener proyectos en marcha. “Son obras que estaban planificadas y que impactan en el desarrollo de la ciudad”, explicó Pasqualini.
Una presión que se siente en toda la economía
Desde el Concejo Deliberante insisten en que el problema no se limita a quienes tienen vehículo. El combustible actúa como un factor que empuja todos los precios.
La concejal Victoria Fernández, lo resumió así: “No solo quienes usan vehículo sino el poder multiplicador de precios del combustible”, consignó la edil capitalina. En ese contexto, el proyecto busca descomprimir una variable clave que afecta al consumo, en momentos donde cada aumento repercute de forma inmediata en la vida cotidiana.
Apoyos, rechazos y una señal política
El despacho logró respaldo de la mayoría de los bloques, aunque no fue unánime. La Libertad Avanza no acompañó la iniciativa, lo que abrió cuestionamientos dentro del recinto.
Fernández marcó esa contradicción: “Acompañaron casi todas las fuerzas excepto La Libertad Avanza, que sorprende, porque es el discurso que vienen sosteniendo durante la campaña”, ironizó la legisladora. Y agregó: “No acompañar esto es una contradicción, entre lo que dicen en los medios pero cuando hay que acompañar en lo local, dicen otra cosa”.
El planteo final del municipio y los concejales es concreto: o se elimina el impuesto o se redistribuye como corresponde.
Galíndez lo sintetizó de forma directa: “Nuestro reclamo es: o que se elimine el impuesto o que nos coparticipen este impuesto que hace ya dos años y medio que no viene llegando. El diálogo tiene que ser la solución”, concluyó.
Fuente Medios







