De acuerdo con la normativa vigente, un monotributista podrá acceder a la jubilación en 2026 siempre que cumpla con los requisitos generales del sistema previsional argentino. Según la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), este régimen otorga acceso a la jubilación mínima, retiro por invalidez, pensión por fallecimiento y cobertura médico-asistencial a través del INSSJP.
En cuanto a los años de aportes, no hay diferencias respecto del resto de los trabajadores: se requieren 30 años de aportes al sistema previsional. Además, es necesario cumplir con la edad jubilatoria, que es de 60 años para mujeres y 65 años para hombres.

Un punto clave es que los aportes realizados como monotributista pueden combinarse con otros períodos trabajados como autónomo o en relación de dependencia, lo que permite completar los 30 años exigidos.
Por otro lado, el haber jubilatorio no es fijo, ya que está alcanzado por la movilidad jubilatoria establecida en la Ley 24.977, lo que implica actualizaciones periódicas.
Para iniciar el trámite, el monotributista debe ingresar a “Mi ANSES” con su CUIL y Clave de la Seguridad Social y verificar que todos los aportes estén correctamente registrados en la historia laboral. En caso de detectar faltantes, es necesario gestionar una certificación de servicios o un reconocimiento de aportes.

Luego, deberá reunir la documentación correspondiente y solicitar un turno en una oficina de ANSES. El día asignado, es obligatorio presentar el DNI y completar el formulario de solicitud de prestaciones previsionales (PS 6.18). El proceso puede demorar entre tres y seis meses.
En el caso de las madres, existe la posibilidad de acceder al reconocimiento de aportes por tareas de cuidado, lo que permite sumar años de servicio. Para ello, se debe presentar la documentación que acredite el vínculo con los hijos, como partidas de nacimiento, certificado de discapacidad si corresponde o sentencia de adopción.

Fuente: Medios







