Con el inicio de los arreos desde la veranada hacia los campos de invernada, el norte neuquino vuelve a mostrar una de sus postales más tradicionales: extensas caravanas de animales, familias crianceras en movimiento y rutas que se transforman en corredores de trashumancia.
En este marco, la Municipalidad de Chos Malal puso en marcha un operativo especial de acompañamiento que articula a distintas instituciones con el objetivo de garantizar la seguridad vial y asistir a las familias durante el recorrido.
“Es un movimiento muy grande que estamos acompañando junto a otras instituciones, en el marco del operativo de trashumancia”, explicó la subsecretaria de Producción, Yamila Retamal.
Uno de los espacios centrales del operativo es el sector conocido como “El Rial”, donde los crianceros realizan una parada estratégica. Allí, el municipio brinda asistencia básica para quienes transitan por la zona.
“Estamos acompañando con leña para las familias que van llegando. El lugar cuenta con baños y también trabajamos en su limpieza y mantenimiento para recibirlos en buenas condiciones”, detalló la funcionaria.
Además, se distribuyen bolsas de residuos y se brinda atención a los animales de compañía, en especial a los perros chiveros, a los que se les realiza desparasitación.
El operativo también incluye un relevamiento de las familias que participan del traslado. “Nos acercamos, conversamos y registramos de dónde vienen y hacia dónde van. Queremos contar con una base de datos que nos permita dimensionar este movimiento”, indicó Retamal.
En paralelo, equipos de salud brindan atención médica a los crianceros, mientras que se dispone de asistencia veterinaria ante eventuales emergencias con los animales.
Otro eje clave es la seguridad en los tramos más complejos del recorrido. En coordinación con la Policía, se identificaron puntos críticos donde se refuerza la presencia de personal.
“Contamos con corraleros que acompañan junto a la Policía, especialmente en sectores donde el cruce de animales requiere mayor asistencia”, explicó. Desde el municipio también reiteraron el pedido a los conductores que circulan por rutas como la Ruta Nacional 40 y la Ruta Provincial 43 de extremar las precauciones.
Las autoridades recomendaron reducir la velocidad —con un máximo sugerido de 60 km/h—, evitar el uso de bocinas y respetar el paso de los animales. “Es importante acompañar y respetar esta práctica, que forma parte de nuestra cultura e identidad”, concluyó Retamal.
La trashumancia no solo es una actividad productiva clave para la región, sino también una tradición profundamente arraigada que cada año moviliza a decenas de familias en un recorrido que combina trabajo, historia y pertenencia.
Fuente: Medios







