El riesgo país de la Argentina perforó este lunes los 500 puntos básicos y se ubicó en 498 unidades, en medio de una nueva mejora de los bonos soberanos y un clima financiero más favorable para los activos argentinos.
El indicador elaborado por JPMorgan Chase alcanzó así su nivel más bajo desde el 2 de febrero y profundizó la tendencia descendente iniciada la semana pasada, luego de que la calificadora Fitch Ratings mejorara la nota de la deuda soberana argentina.
A ese escenario se sumó la posibilidad de que Moody’s revise también la calificación crediticia del país antes de julio, lo que fortaleció la recuperación de los títulos públicos. La baja del riesgo país acerca a la Argentina a la posibilidad de volver a financiarse en los mercados internacionales, en caso de necesitar recursos para afrontar futuros vencimientos de deuda con acreedores privados.

En ese contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo recientemente que el país podría acceder a financiamiento con tasas cercanas al 6% y remarcó que el Gobierno no tiene intención de emitir deuda a rendimientos superiores al 9%, nivel asociado al actual riesgo país.
No obstante, el funcionario dejó abierta la posibilidad de recurrir al mercado internacional si las necesidades financieras así lo requirieran. Caputo también atribuyó el nivel todavía elevado del indicador a lo que definió como un “riesgo kuka”, al considerar que parte del mercado continúa asignando probabilidades de un eventual cambio de rumbo político y económico en el futuro.

En paralelo, el Ministerio de Economía prepara para este miércoles una nueva licitación de deuda pública con el objetivo de refinanciar vencimientos por aproximadamente $11,5 billones. Según trascendió, el Tesoro también podría realizar nuevas colocaciones de los bonos AO27 y AO28 para captar unos US$350 millones en cada tramo, además de una emisión adicional cercana a US$100 millones al día siguiente.
La consultora Portfolio Personal Inversiones señaló que el contexto actual de liquidez “no luce particularmente desafiante” para afrontar los próximos vencimientos, debido a los fondos que el Tesoro mantiene depositados en el Banco Central de la República Argentina.
Por su parte, el dólar oficial se mantenía estable y cotizaba en el Banco Nación a $1.370 para la compra y $1.420 para la venta.
Fuente: Medios









