La industria de los motovehículos atraviesa un fuerte crecimiento en Argentina y proyecta para 2026 un récord histórico de patentamientos, con cifras que podrían superar los máximos alcanzados en 2011 y 2017.
Así lo afirmó Lino Stefanuto, vicepresidente de la Cámara de Fabricantes de Motovehículos y representante de Beta Motor Argentina, quien destacó el avance sostenido del sector impulsado por las motos de bajo costo, el ensamblado nacional y la expansión del crédito.

“Estamos yendo hacia un año que va a ser récord histórico. Nunca hubo algo así”, aseguró el empresario al analizar el desempeño de la actividad. Según explicó, durante el primer cuatrimestre del año ya se patentaron más de 300 mil unidades, una cifra que anticipa un cierre anual cercano a los niveles más altos registrados por el mercado argentino.
Stefanuto recordó que los mejores años históricos del sector fueron 2011 y 2017, cuando se patentaron entre 700 mil y 800 mil motocicletas. “El año pasado cerramos con 650 mil y este año arrancó muchísimo más fuerte”, sostuvo en declaraciones radiales.
El directivo atribuyó el crecimiento a una combinación de factores económicos y productivos, aunque remarcó especialmente el peso de la industria nacional en el ensamblado de unidades. “El 97% de las motocicletas se ensamblan en Argentina con algún componente nacional”, explicó. Según detalló, las motos llegan desarmadas al país y deben incorporar integración local para acceder a beneficios arancelarios.

Además, señaló que en las motos más económicas el valor agregado nacional supera el 35% del costo total, debido a la fabricación local de motopartes y componentes. El segmento de mayor crecimiento corresponde a las motos de baja cilindrada y precio accesible, utilizadas principalmente como herramienta de movilidad y trabajo.
“Son las motos que compra el trabajador para ir al trabajo o para trabajar en aplicaciones”, indicó Stefanuto, quien además explicó que muchas de esas unidades tienen costos de origen muy bajos por la fuerte competencia asiática. “Hay motos que en origen pueden costar 400 dólares y acá terminan valiendo alrededor de un millón o un millón y medio de pesos”, precisó.
El empresario también repasó la historia de Beta Motor Argentina, compañía que comenzó vinculada a la fabricación de motopartes y luego se expandió hacia motos de competición, enduro y motocross, hasta sumar scooters y modelos urbanos.
Consultado sobre el mercado argentino, Stefanuto aseguró que el nivel de utilización de motos en el país es muy elevado en comparación con otros países de la región, aunque aclaró que Brasil continúa liderando ampliamente en volumen total de ventas.

En relación con las modalidades de compra, explicó que las motos económicas suelen adquirirse financiadas en cuotas, mientras que las unidades de alta gama se comercializan mayormente al contado. El crecimiento del parque automotor también reabrió el debate sobre la seguridad vial y la infraestructura necesaria para acompañar la expansión del sector.

“La moto es un producto que genera riesgo porque la carrocería somos nosotros mismos”, afirmó Stefanuto, quien destacó el trabajo conjunto con la Agencia Nacional de Seguridad Vial para fortalecer los estándares de capacitación y licencias. Según indicó, actualmente se desarrollan programas de formación para examinadores y nuevos criterios unificados para mejorar el otorgamiento de licencias en todo el país.
Finalmente, advirtió que el crecimiento sostenido del uso de motocicletas obliga a reforzar la educación vial, mejorar el estado de las rutas y enfrentar los problemas de inseguridad vinculados al sector.
Fuente: Medios









