La resolución ratificó el fallo previo de un juez de garantías y avaló el procedimiento llevado adelante el 4 de abril pasado, cuando personal policial secuestró estupefacientes y un arma dentro de la habitación donde se encontraba el imputado.
Durante la audiencia, la defensa cuestionó la legalidad del ingreso policial y sostuvo que se vulneró el derecho a la intimidad, por lo que pidió declarar la nulidad del allanamiento, de la detención y de todos los elementos secuestrados. Además, argumentó que no existían motivos suficientes para ingresar sin autorización judicial.
Sin embargo, el Tribunal coincidió con la postura planteada por el fiscal jefe Gastón Ávila y el asistente letrado Federico Sura, quienes sostuvieron que existían circunstancias excepcionales que justificaban el procedimiento.
Los argumentos de la Justicia
Según se explicó durante la audiencia, empleados del hotel solicitaron acompañamiento policial por temor a lo que pudiera encontrarse dentro de la habitación utilizada previamente por otro imputado investigado en una causa por microtráfico. Al acercarse al lugar, los efectivos advirtieron movimientos en el interior y escucharon la manipulación de un arma de fuego.
De acuerdo con la investigación, la persona que estaba dentro de la habitación era Trova, quien horas antes había intervenido como abogado defensor de un hombre investigado en la misma causa y al que se le habían secuestrado diez kilos de droga.
El Tribunal de Impugnación, integrado por el juez Nazareno Eulogio y las juezas Patricia Lupica Cristo y Estefanía Sauli, consideró que el procedimiento encuadró dentro de las excepciones previstas por el Código Procesal Penal para ingresar sin orden judicial ante la posible comisión de un delito en flagrancia.
Por ese motivo, rechazó el planteo de la defensa y confirmó íntegramente la resolución previa.
La causa por drogas y armas
Durante el procedimiento, a Facundo Trova le secuestraron 140,3 gramos de cocaína y 18,5 gramos de marihuana. La investigación se originó a partir de una denuncia que indicaba que un hombre identificado como S.S.F., investigado por microtráfico, se había alojado en el hotel mientras permanecía prófugo.
En la primera audiencia de la causa, el fiscal jefe Gastón Ávila imputó a S.S.F. por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, tenencia ilegítima de armas de guerra y encubrimiento.
Durante un allanamiento realizado en una vivienda, la Policía secuestró cerca de cinco kilos de cocaína, casi cinco kilos de cannabis, más de 12 millones de pesos en efectivo, dólares, pesos chilenos, armas de fuego, municiones, balanzas de precisión y elementos presuntamente robados.
Además, el juez de garantías dispuso dos meses de prisión preventiva para el imputado, al considerar que existían riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación.
Fuente: Medios









