Uruguay registró el primer caso de muerte por eutanasia desde la entrada en vigor de la ley que regula la muerte asistida en el país, según confirmó una fuente del Colegio Médico.
El procedimiento se realizó a una mujer de 69 años que padecía cáncer en etapa terminal, de acuerdo con medios locales, convirtiéndose en la primera aplicación formal de la normativa tras su reglamentación y puesta en marcha del protocolo sanitario.

La ley, aprobada el año pasado por el Parlamento uruguayo, comenzó a implementarse recientemente y establece un marco legal para la eutanasia bajo estrictos requisitos médicos y administrativos.
En ese sentido, la normativa exige que el paciente sea mayor de edad, ciudadano o residente, y que se encuentre en etapa terminal de una enfermedad incurable que provoque sufrimientos considerados insoportables y un grave deterioro de la calidad de vida.

Según supo medios, el protocolo indica que el pedido debe ser realizado por el propio paciente ante un médico, quien cuenta con un plazo de hasta tres días para evaluar el caso, con la intervención posterior de un segundo profesional. Si ambos coinciden en que se cumplen las condiciones, el procedimiento puede avanzar, con la posibilidad de que el paciente lo interrumpa en cualquier momento.
Desde distintos sectores políticos y sociales, la implementación de la ley fue interpretada como un hito legislativo en la región, en línea con otras normas progresistas aprobadas en Uruguay en los últimos años.

El diputado Federico Preve destacó el hecho como “un día simbólico muy importante para el país” y sostuvo que la paciente “pudo decidir morir con tranquilidad, según sus propias convicciones”.

Organizaciones de la sociedad civil como Empatía señalaron que seguirán de cerca la aplicación del protocolo para garantizar su cumplimiento, mientras que sectores vinculados a la Iglesia Católica reiteraron su rechazo a la normativa.
Fuente: Medios









