Activaron alerta amarilla en un volcán chileno cercano a Neuquén y aseguran que no hay peligro
El fenómeno es monitoreado de manera permanente por organismos científicos de Chile y Argentina.
Lucía Palma
La activación de la alerta amarilla en el volcán Nevado de Longaví, en Chile, generó preocupación en algunas localidades del norte neuquino por su cercanía con la frontera. Sin embargo, desde la Dirección Provincial de Defensa Civil llevaron tranquilidad y aseguraron que, por el momento, “no existe ningún tipo de peligro” para el territorio provincial.
La medida fue adoptada por organismos chilenos tras detectarse cambios en el comportamiento interno del macizo volcánico, ubicado en la región del Maule. El fenómeno es monitoreado de manera permanente por entidades científicas de ambos países.
El volcán se encuentra a unos 71 kilómetros de Manzano Amargo, a 85 kilómetros de Varvarco y a 90 kilómetros de Coyuco Cochico, además de mantenerse relativamente próximo a otros parajes del norte neuquino.
El director provincial de Defensa Civil,Carlos Cruz, explicó que la modificación del nivel de alerta responde a un protocolo preventivo y aclaró que “no implica una erupción inminente”.
“El volcán está totalmente ubicado en jurisdicción chilena y, en cuanto a las condiciones previstas tanto por el observatorio argentino como por Chile, no implica una erupción inminente”, sostuvo.
En ese contexto, Cruz insistió en transmitir calma a la población neuquina. “Hay que llevar tranquilidad a la comunidad de la provincia de Neuquén porque se descarta cualquier tipo de afectación sobre el territorio argentino”, aseguró.
Cómo funciona el sistema de alertas
El sistema internacional de alertas volcánicas contempla distintos niveles de riesgo:
Verde: actividad normal
Amarillo: cambios que requieren seguimiento
Naranja: actividad con mayor peligrosidad
Rojo: erupción en curso o inminente
Desde Defensa Civil explicaron que para llegar a un escenario crítico debería producirse una evolución progresiva y sostenida de distintos indicadores. “Tendría que darse un desarrollo bastante intenso en cuanto a los niveles de alerta”, indicó Cruz.
Según explicó el funcionario, además de la actividad interna del volcán, también influyen factores meteorológicos como la dirección del viento, la humedad y la posible dispersión de ceniza volcánica. “Es todo un proceso que va desencadenando distintos parámetros”, señaló.
Uno de los datos que remarcaron los especialistas es que el Nevado de Longaví no registra erupciones recientes. De acuerdo con estudios geológicos, su última actividad eruptiva ocurrió hace más de 6.600 años.
Pese a ello, los organismos técnicos mantienen un monitoreo permanente y remarcan que cualquier alteración volcánica debe ser observada cuidadosamente.
“Esta información pública tiene que ser conocida por toda la ciudadanía para estar informados”, sostuvo Cruz, quien volvió a aclarar que el nivel amarillo “no exige una peligrosidad inminente”.
Neuquén monitorea sus volcanes en tiempo real
Desde Defensa Civil también destacaron el sistema de monitoreo volcánico que funciona en Neuquén desde 2020 junto al SEGEMAR y otros organismos especializados.
Según explicó Cruz, en 2024 se completó la instalación de equipamiento de última generación para realizar seguimiento permanente de distintos volcanes de la provincia.
Actualmente se encuentran monitoreados en tiempo real:
Tromen
Copahue
Lanín
Laguna del Maule
Domuyo
“La provincia de Neuquén es la única del país que cuenta con un sistema totalmente actualizado y con seguimiento en tiempo real de todos sus volcanes”, destacó el funcionario.
Todos los volcanes neuquinos permanecen actualmente en alerta técnica verde, es decir, sin anomalías relevantes.
Mientras continúa el monitoreo sobre el Nevado de Longaví desde ambos lados de la cordillera, las autoridades recomendaron mantenerse informados únicamente a través de canales oficiales y evitar la difusión de rumores o versiones alarmistas.