El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, expuso la estrategia que la compañía proyecta para las próximas décadas y definió el papel que tendrán Neuquén, Río Negro y Bahía Blanca dentro del nuevo esquema energético argentino.
La propuesta se apoya en una distribución de funciones que busca potenciar al máximo el desarrollo de Vaca Muerta, combinando producción, industrialización y exportación en distintos puntos estratégicos del país.
Según explicó Marín, el núcleo productivo continuará concentrado en la cuenca neuquina, mientras que Bahía Blanca y la costa atlántica rionegrina asumirán roles complementarios para agregar valor y expandir las exportaciones.
Durante la inauguración de las obras de ampliación de Compañía Mega, Marín ratificó que Bahía Blanca seguirá siendo el principal centro petroquímico vinculado al procesamiento del gas destinado al mercado interno. “Bahía Blanca va a ser el polo petroquímico del gas de mercado interno. Es el lugar que le va a dar valor agregado al gas”, afirmó.
La ciudad bonaerense acaba de sumar una inversión de 260 millones de dólares destinada a un nuevo tren de fraccionamiento que permitirá incrementar en un 50% la capacidad de procesamiento de líquidos derivados del gas natural.
Para YPF, el futuro de Bahía Blanca estará ligado a la producción de insumos industriales estratégicos, como GLP (Gas Licuado de Petróleo) y urea, fundamentales para la actividad agropecuaria y otros sectores productivos.
Además, Marín destacó las ventajas competitivas que ofrece la ciudad gracias a su infraestructura portuaria, su entramado industrial y la presencia de universidades y centros de formación especializados.

Río Negro, la puerta de salida al mundo
En paralelo, la estrategia energética nacional asigna a Río Negro un papel central en materia exportadora. La zona de Punta Colorada aparece como el gran nodo logístico para la salida de petróleo y gas hacia los mercados internacionales, respaldada por proyectos de gran escala como Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).
La iniciativa prevé alcanzar una capacidad de transporte de hasta 700.000 barriles diarios, permitiendo la carga de grandes buques petroleros con una frecuencia estimada de uno cada tres días.
Marín aclaró que el crecimiento de la infraestructura exportadora en Río Negro no implica un desplazamiento de otras terminales existentes.
“Eso no quiere decir que en Bahía Blanca no se continúe exportando petróleo. Todo lo que se exporta hoy va a seguir siendo exportado”, sostuvo.
De esta manera, la visión de YPF contempla una articulación entre ambos polos para acompañar el fuerte crecimiento proyectado de la producción hidrocarburífera.
Neuquén, el corazón productivo
Dentro de este esquema, Vaca Muerta continuará siendo el motor de la producción energética nacional.
La formación no convencional concentra las principales inversiones del sector y constituye la base sobre la cual se desarrollan los proyectos industriales y exportadores previstos para los próximos años.
La estrategia busca aprovechar el crecimiento de la producción para generar más valor agregado dentro del país y ampliar la capacidad exportadora de Argentina.
Un impacto que va más allá de la energía
Desde YPF destacan que el desarrollo coordinado de estos tres polos tendrá efectos directos sobre toda la economía nacional.
La magnitud de los proyectos en marcha demandará la participación de contratistas, proveedores industriales, empresas de servicios y pequeñas y medianas empresas de distintas regiones del país.
Para Marín, la expansión del sector energético representa una oportunidad para fortalecer la generación de empleo, incrementar el ingreso de divisas y contribuir a la estabilidad macroeconómica.
“Los argentinos lo que tenemos que hacer es invertir para generar valor”, concluyó el titular de YPF.
La visión presentada por la petrolera estatal configura un mapa energético donde Neuquén produce, Bahía Blanca industrializa y Río Negro exporta, consolidando una estrategia que busca posicionar a la Argentina como uno de los principales actores energéticos de la región en las próximas décadas.
Fuente: Medios.













