La revocación de la prisión domiciliaria de Konstantin Rudnev, dispuesta por la Cámara Federal de Casación Penal en el marco de la causa por presunta trata de personas que se investiga en Bariloche, abrió un nuevo capítulo judicial marcado por fuertes cuestionamientos de la defensa al planteo de la Fiscalía.
Mientras el Ministerio Público Fiscal difundió los argumentos que respaldaron el endurecimiento de las condiciones de detención del ciudadano ruso, el abogado defensor Martín Sarubbi y allegados al imputado rechazaron la resolución y sostuvieron que está basada en “afirmaciones falsas y conjeturas sin pruebas”.
La defensa confirmó que presentará un recurso extraordinario ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación y aseguró que la decisión judicial omite elementos relevantes del expediente y considera acreditadas circunstancias que, según afirman, no fueron probadas durante la investigación.
La controversia se profundizó luego de que los jueces Guillermo Yacobucci, Mariano Borinsky y Carlos Mahiques hicieran lugar a una impugnación presentada por la Sede Fiscal Descentralizada de Bariloche, encabezada por el fiscal Fernando Arrigo, junto a los auxiliares fiscales Gustavo Revora y Tomás Labal, dejando sin efecto el beneficio de la prisión domiciliaria.
Uno de los principales puntos de conflicto gira en torno a las referencias realizadas por la Fiscalía sobre un presunto caso de narcotráfico agravado. Desde el entorno de Rudnev sostuvieron que en la causa no existe evidencia que permita acreditar tráfico, comercialización o distribución de drogas.
El propio imputado manifestó: “Narcotráfico agravado significa que tiene que haber existido una gran cantidad de sustancia estupefaciente, y eso no se encontró. El tráfico también implica venta. ¿Y las pastillas que se encontraron? La Gendarmería Nacional sostuvo en sus peritajes oficiales que no son estupefacientes”.
La defensa rechaza la existencia de una organización criminal
Otro de los fundamentos utilizados para justificar la revocación de la domiciliaria fue la presunta existencia de una organización con conexiones internacionales. Sin embargo, Rudnev negó esa hipótesis y cuestionó que se presente como acreditada una estructura que, según sostiene, no fue demostrada durante el proceso.
“Nada de esto se probó. No se probó que seamos una organización. No se probó que yo haya influido en ninguna persona”, afirmó. “Me metieron inmediatamente en la cárcel desde el inicio de la investigación y simplemente no podía influir en nadie estando preso” agregó.
La defensa considera que la acusación se basa principalmente en inferencias relacionadas con el arribo de ciudadanos rusos a la Argentina en períodos similares, una circunstancia que, a su entender, no constituye prueba suficiente para acreditar la existencia de una asociación ilícita.
“El hecho de que varias personas viajen o ingresen a un país en fechas similares no es prueba de que formen parte de una organización. No existe ninguna prueba de una cadena de mando, distribución de funciones o actividades ilícitas coordinadas”, señalaron.
La postura de la presunta víctima
Uno de los aspectos más sensibles de la causa está relacionado con la situación de la mujer identificada como presunta víctima de trata de personas. Según la defensa, la mujer manifestó en reiteradas oportunidades que no se considera víctima de ningún delito y cuestionó la actuación de los investigadores.
“La víctima niega ser víctima y, por el contrario, hizo declaraciones contra los fiscales pidiendo su apartamiento del caso”, afirmó Rudnev.
La referencia apunta a una presentación realizada por Elena Makarova, quien habría cuestionado formalmente la actuación del Ministerio Público Fiscal y las condiciones en las que prestó declaración durante el proceso judicial.
Para la defensa, esos elementos debieron ser especialmente considerados al momento de evaluar los riesgos procesales atribuidos al imputado.
Las discrepancias entre las partes también alcanzan la situación económica de Rudnev. Mientras la Fiscalía sostiene que existía un importante movimiento de fondos y recursos vinculados a la organización investigada, el ciudadano ruso negó contar con el patrimonio que se le atribuye.
“Mis fondos personales eran 6.000 dólares, mi esposa tenía lo mismo. Todo el resto del dinero pertenecía a otras personas”, aseguró.
Asimismo, rechazó que existan pruebas que permitan sostener que dirigía una estructura económica o una organización criminal. “Ninguna persona dijo que es miembro de una organización ni que está bajo mi dirección. Esta idea de organización no está probada”, sostuvo.
Denuncias por problemas de salud y condiciones de detención
Rudnev también cuestionó las afirmaciones de la Fiscalía respecto a una supuesta negativa a recibir atención médica durante su detención. “Bajé 50 kilos, me sentía muy mal, me desmayaba y me mareaba todo el tiempo”, afirmó.
Según indicó, si bien recibió atención en algunos centros de salud, considera que sus problemas médicos no fueron debidamente registrados y que se le negó el acceso a profesionales que conocían previamente su historial clínico.
Además, se refirió al episodio ocurrido en el aeropuerto de Bariloche al momento de su detención, que la acusación interpretó como un intento de suicidio. “Yo no intenté suicidarme. Fue un acto de protesta contra mi detención ilegal”, expresó.
De cara a la presentación ante la Corte Suprema, el abogado Martín Sarubbi adelantó que cuestionará especialmente los argumentos vinculados al domicilio donde se cumplía el arresto domiciliario.
Según indicó la defensa, una inspección técnica había determinado que la vivienda era apta para el monitoreo electrónico y cumplía con las condiciones requeridas por la Justicia.
Además, denunciaron que la Cámara no habría considerado la existencia de dos garantes personales que respaldaban el cumplimiento de la medida, entre ellos el propio Sarubbi.
Para la defensa, esos elementos no fueron valorados correctamente y derivaron en una decisión que consideran arbitraria, por lo que buscarán revertirla mediante la intervención del máximo tribunal del país.
Fuente: Medios.













