La Libertad Avanza intensificó las negociaciones con bloques dialoguistas del Senado para intentar suspender la sesión prevista para este jueves y frenar así el avance de los proyectos impulsados por la oposición que apuntan contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Según fuentes parlamentarias consultadas por medios, la estrategia es ganar tiempo en medio de la creciente presión política sobre el funcionario, cuestionado por las inconsistencias detectadas en sus declaraciones patrimoniales y por haber admitido la existencia de ahorros que no habían sido informados oportunamente.
La presidenta del bloque oficialista en la Cámara alta, Patricia Bullrich, encabeza las conversaciones con sectores aliados para alcanzar un acuerdo que permita postergar el debate. La sesión tenía previsto tratar pliegos judiciales y el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, además de iniciativas impulsadas por la oposición vinculadas a la situación de Adorni.

En paralelo, la vicepresidenta Victoria Villarruel mantenía convocada una reunión de Labor Parlamentaria para definir tanto el temario de la próxima sesión como la fecha en la que el jefe de Gabinete presentará su informe de gestión ante el Senado.

El oficialismo apuesta a que una postergación permita descomprimir el escenario político. Sin embargo, varios bloques dialoguistas advierten que la tregua tendría un límite. Legisladores de la UCR, el PRO y otros espacios provinciales consideran que el Gobierno debe resolver la situación del funcionario y no descartan acompañar pedidos de interpelación si el conflicto continúa escalando.
La decisión de adelantar para el 2 de julio la presentación del informe de gestión de Adorni no logró disipar las críticas. Desde distintos sectores sostienen que esa instancia no reemplaza una eventual interpelación, ya que el funcionario podría optar por no responder preguntas vinculadas específicamente a su patrimonio.

Mientras tanto, el peronismo mantiene su ofensiva parlamentaria y reclama que se trate un proyecto para interpelar al jefe de Gabinete y avanzar hacia una posible moción de censura. No obstante, la oposición todavía no reúne los votos necesarios para imponer el debate sobre tablas.
La controversia también abrió una discusión jurídica y política sobre el alcance de la moción de censura prevista en el artículo 101 de la Constitución Nacional. Aunque el mecanismo existe desde la reforma constitucional de 1994, nunca fue utilizado para destituir a un jefe de Gabinete, por lo que no existen antecedentes sobre su aplicación práctica.

En este contexto, la continuidad de Adorni se convirtió en uno de los temas centrales de la agenda parlamentaria y condiciona las negociaciones entre el oficialismo y los bloques que habitualmente acompañan las iniciativas del Gobierno.
Fuente: Medios






