La investigación por el asesinato de Francisco, de 16 años, ocurrido el pasado viernes por la noche en el barrio Confluencia de Neuquén Capital, sumó en las últimas horas un importante avance: por disposición de la Fiscalía de Delitos Juveniles, fue detenido un adolescente de la misma edad, señalado como presunto autor del crimen.
El hecho se registró cerca de las 21:30 en las inmediaciones de las calles Lago Epulafquen y Monte Hermoso. Según la reconstrucción preliminar, el joven se encontraba ingresando a su vivienda cuando fue atacado a tiros.
Fuentes vinculadas a la investigación indicaron que la víctima recibió impactos de bala en la cabeza y el pecho, presuntamente efectuados con un arma calibre 9 milímetros. Desde el Ministerio Público Fiscal confirmaron que la lesión fatal fue un disparo en la cabeza.
Mientras tanto, la Policía de Neuquén no difundió información oficial sobre este hecho ni sobre otros episodios violentos ocurridos durante la misma noche.

La causa avanza bajo la órbita de la Justicia de Menores. Según se informó, este lunes se realizará la formulación de cargos contra el adolescente detenido, quien tiene la misma edad que la víctima.
Además, durante las últimas horas se llevaron adelante allanamientos tanto en la vivienda donde residía Francisco como en la casa de Sara, su tía. En los procedimientos se secuestraron distintos elementos considerados de interés para la investigación.
Aunque inicialmente surgieron versiones que vinculaban el hecho con un enfrentamiento entre bandas, la familia sostiene que detrás del crimen existe una disputa de larga data entre dos grupos familiares.
Sara explicó que el origen del conflicto se remonta a varios años atrás: “un pariente mio mató a una persona de la otra familia y de ahí viene todo, y arrastró a toda mi familia. Está presa esta persona, está pagando por el crimen que comentió”.
Las últimas horas de Francisco
Horas antes del ataque, la familia había participado del acto de Juramento a la Bandera de una de las nietas de Sara. Tras la ceremonia, compartieron un almuerzo familiar en su vivienda.
“Él estuvo acá, comieron y después se fueron y ahi fue lo que le pasó”, sostuvo.
La mujer recordó a su sobrino como un joven ajeno a los conflictos y que intentaba mantener la tranquilidad dentro de su entorno familiar. “Mi sobrino no era malo, siempre trataba de calmar las cosas en la casa de mi cuñada”.
Denuncias previas y un desenlace anunciado
Según el relato de los familiares, la madre de Francisco venía denunciando desde hacía tiempo distintos hechos de violencia, entre ellos balaceras contra su vivienda y amenazas constantes.
La situación, aseguran, había condicionado la vida cotidiana de toda la familia, que evitaba circular libremente por el barrio debido al temor a nuevos ataques.
Con el correr de los días, la tensión fue en aumento hasta desembocar en el asesinato del adolescente, un hecho que profundizó el reclamo de justicia y el dolor de sus seres queridos.
Fuente: Medios.






