La cifra de víctimas fatales por los terremotos que sacudieron Venezuela hace casi dos semanas ascendió a 3.685, según el último balance difundido por las autoridades del país. Además, el reporte oficial informó que 16.740 personas resultaron heridas y 17.907 permanecen desplazadas como consecuencia del desastre.
Los sismos, cuyo epicentro se ubicó cerca de La Guaira, al norte de Caracas, provocaron el colapso de 190 edificios y dejaron 856 inmuebles con distintos niveles de daños, agravando la emergencia en varias regiones del país.

Las tareas de rescate y asistencia continúan con un amplio operativo que involucra a 29.567 efectivos de seguridad, 4.388 rescatistas internacionales y 28.362 voluntarios. De acuerdo con las autoridades, hasta el momento 6.462 personas fueron rescatadas con vida entre los escombros.
En paralelo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) informó que logró recaudar 274 millones de dólares para el plan de respuesta humanitaria destinado a asistir a la población afectada. La iniciativa, coordinada por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), busca brindar ayuda a 5,5 millones de personas en situación de vulnerabilidad.
No obstante, el organismo internacional advirtió que aún necesita alcanzar los 632 millones de dólares previstos para garantizar la asistencia humanitaria y cubrir las necesidades más urgentes de los damnificados.

El impacto de los terremotos también alcanzó a la infraestructura sanitaria y educativa. Según un relevamiento de Unicef, 38 hospitales y 432 establecimientos educativos sufrieron daños en Caracas. Si bien el Gobierno venezolano reanudó las clases en 18 de los 24 estados que no fueron afectados por los sismos, el organismo advirtió que varias escuelas continúan funcionando como refugios temporales y deberán ser reacondicionadas antes del inicio del próximo ciclo lectivo.
Desde Unicef señalaron además que la emergencia va más allá de los daños materiales, ya que numerosas familias permanecen desplazadas, algunos hospitales siguen operando con limitaciones y muchos niños aún no pueden acceder con normalidad a los servicios esenciales.
Fuente: Medios






