Un incendio forestal que afecta a la provincia española de Almería dejó al menos 12 personas fallecidas y 23 desaparecidas, en una de las tragedias por fuego más graves registradas en España en los últimos años. El siniestro comenzó el jueves en los alrededores de Los Gallardos y Bédar, una zona rural y montañosa con gran presencia de residentes extranjeros y turistas.
Las autoridades de Andalucía informaron que la mayoría de las víctimas serían ciudadanos extranjeros, aunque las identidades todavía no fueron confirmadas oficialmente. Los equipos forenses trabajan en la identificación de los cuerpos hallados en distintos sectores afectados por las llamas.

Según explicó Antonio Sanz, responsable de emergencias de la región, cuatro personas fueron encontradas sin vida dentro de un vehículo mientras intentaban escapar del fuego. Otras siete murieron luego de abandonar sus autos para huir a pie; de ese grupo, dos personas lograron ser rescatadas con vida.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, señaló que entre los fallecidos habría ciudadanos de Reino Unido y Bélgica, aunque aclaró que la identificación definitiva dependerá de los estudios forenses. Parte de los cuerpos fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal de Almería, mientras que otros permanecen en zonas de difícil acceso para los equipos de rescate.
La investigación sobre el origen del incendio apunta como principal hipótesis a la caída de un cable eléctrico cerca de la ruta N-340A, a la altura del kilómetro 511, en la localidad de Almocaizar. La Guardia Civil y las autoridades regionales analizan esa posibilidad, aunque todavía no existe una confirmación definitiva sobre la causa del fuego.

El incendio, que en un primer momento fue considerado de baja intensidad, se expandió rápidamente debido a las condiciones climáticas adversas. Los fuertes vientos, que alcanzaron velocidades de hasta 48 kilómetros por hora, impulsaron las llamas por un terreno escarpado, con barrancos y viviendas dispersas.
La empresa eléctrica Endesa negó que el cable señalado como posible origen del fuego perteneciera a su red y aseguró que se trataba de una instalación privada que permanecía sin tensión desde 2009. Red Eléctrica de España también descartó que la infraestructura estuviera bajo su responsabilidad.
El siniestro ocurrió en medio de una situación de peligro extremo, según la clasificación de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), debido a la combinación de altas temperaturas, viento y baja humedad. En la zona, los registros térmicos rondaron los 40 grados.
España atraviesa una intensa ola de calor que afecta a distintas regiones del país y que favorece la propagación de incendios forestales. Según datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, en lo que va del año se quemaron alrededor de 57.000 hectáreas, una cifra que representa cerca del 40% de la superficie afectada por incendios en toda la Unión Europea.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó su “enorme tristeza y desolación” por la tragedia y pidió extremar las precauciones ante la situación de riesgo. Además, los Reyes de España, Felipe VI y Letizia, junto a sus hijas, realizaron un minuto de silencio en homenaje a las víctimas y redujeron su participación en una ceremonia oficial como muestra de duelo.
Acabo de conversar con el presidente de la Junta de Andalucía, @JuanMa_Moreno. Trabajamos desde el primer momento con la máxima colaboración entre las instituciones para hacer frente a esta tragedia.
Todos los medios materiales y humanos del Gobierno de España están ya…
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) July 10, 2026
Mientras continúan las tareas de búsqueda e identificación, las autoridades mantienen el operativo desplegado en la zona afectada y avanzan en la investigación para determinar las causas exactas del incendio.
Fuente: Medios






