Una pelea por un perro suelto terminó en la Justicia tras denuncias cruzadas en Sierra Grande

Dos familias quedaron enfrentadas tras denuncias cruzadas por un animal suelto, amenazas y hostigamiento. La jueza de Paz dictó medidas preventivas para evitar nuevos episodios.

Lo que comenzó como un reclamo vecinal por un perro que circulaba sin control por un barrio de Sierra Grande terminó transformándose en un conflicto entre familias, con denuncias por amenazas, acusaciones de hostigamiento y la intervención de la Justicia rionegrina.

Según la denuncia inicial, un vecino manifestó que el animal recorría habitualmente la zona sin supervisión. Aseguró que intentó dialogar en varias oportunidades con los propietarios para encontrar una solución, pero que esos encuentros terminaron generando más tensión entre ambas partes.

Ante la falta de acuerdo, el hombre recurrió a la Justicia y presentó una denuncia en el marco de la Ley Contravencional de Río Negro. En su presentación afirmó que, además del problema relacionado con el perro, había sufrido amenazas, intimidaciones y situaciones de hostigamiento.

La otra familia negó las acusaciones y presentó una versión diferente durante la audiencia judicial. La pareja de la persona denunciada sostuvo que el conflicto había escalado a partir de amenazas contra el animal y afirmó que el perro nunca había atacado a personas.

Además, recordó que el área de Zoonosis municipal ya había intervenido para informar sobre las normas de tenencia responsable de mascotas.

La Justicia habló de un conflicto de convivencia

Tras analizar las versiones de ambas partes, la jueza de Paz consideró que se trataba de un conflicto vecinal que había derivado en reiterados cruces y enfrentamientos verbales, con posibilidad de agravarse si no se tomaban medidas preventivas.

Por ese motivo, resolvió suspender el proceso contravencional por un plazo de seis meses, aunque estableció una serie de condiciones para evitar nuevos episodios.

La persona involucrada deberá abstenerse de realizar actos de hostigamiento, amenazas, intimidaciones o agresiones verbales. También se determinó que cualquier reclamo relacionado con el animal deberá canalizarse por las vías institucionales correspondientes y no mediante enfrentamientos directos entre vecinos.

La resolución judicial ordenó la intervención de la Secretaría de Zoonosis de la Municipalidad de Sierra Grande, que deberá verificar el cumplimiento de las normas de tenencia responsable y mantener informado al juzgado sobre la situación.

En tanto, la Comisaría 13° deberá intervenir únicamente ante nuevos incidentes o incumplimientos de las medidas establecidas.

El caso quedó así bajo seguimiento judicial, con el objetivo de evitar que una disputa por convivencia vuelva a derivar en nuevos conflictos entre las familias.

Fuente: Medios.

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