El proyecto, impulsado por la legisladora Martina Lacour y acompañado por referentes de Cambia Río Negro y el legislador libertario César Domínguez, no obliga a que las propuestas lleguen al recinto, pero sí establece que sean incorporadas al temario de la comisión correspondiente, tengan una primera lectura y sean presentadas por su autor.

La iniciativa fija un plazo máximo de 60 días o, como alternativa, hasta la segunda reunión ordinaria de la comisión para que el proyecto sea tratado.

Qué propone la reforma
Actualmente, el reglamento de la Legislatura solo establece que, una vez ingresado un proyecto, se defina a qué comisión será girado, pero no fija plazos para su tratamiento.
La reforma propone modificar los artículos 69 y 77 del Reglamento Interno e incorporar un nuevo artículo para garantizar que todas las iniciativas sean abordadas en comisión.
Además, prevé que, si una comisión no trata un proyecto dentro del plazo establecido, este pase automáticamente al temario de la siguiente reunión. Otro de los cambios permite que el autor de la iniciativa pueda participar de la comisión para exponer los fundamentos del proyecto, aunque no integre ese cuerpo.
“Es una falta de respeto”
Lacour sostuvo que la iniciativa busca garantizar, al menos, un tratamiento inicial para todos los proyectos presentados.
“Hemos reclamado muchas veces por el tratamiento de los proyectos. Con esta modificación buscamos que, aunque sea, tengan lectura. No obliga a emitir dictamen ni a llevarlos al recinto”, explicó.
La legisladora afirmó además que dejar proyectos sin tratamiento representa una falta de respeto tanto para quienes los presentan como para los ciudadanos que impulsan esas iniciativas.
“El 95% de los proyectos que presentamos surgen de demandas de la ciudadanía. Que ni siquiera se discutan es una falta de respeto al autor y a quienes esperan una respuesta”, sostuvo.
Respaldo de otros bloques
La propuesta encontró eco en distintos sectores de la oposición. El presidente del bloque Vamos con Todos, José Luis Berros, aseguró que se trata de una problemática que atraviesa a todas las bancadas opositoras e incluso a algunos legisladores oficialistas.
“La Legislatura debe ser la caja de resonancia de lo que les pasa a los vecinos. Los proyectos pueden aprobarse, modificarse o rechazarse, pero primero deben debatirse”, afirmó.
En la misma línea, el legislador del PRO Unión Republicana, Juan Martín, cuestionó el manejo de la agenda parlamentaria por parte del oficialismo.
“Juntos Somos Río Negro maneja a su antojo la agenda legislativa y cuando la oposición presenta un proyecto que incomoda, ni siquiera se discute en comisión”, señaló.
Además, sostuvo que la Legislatura “debe ser un ámbito real de pluralidad de voces y no una escribanía del Gobierno“.
Apoyos, pero también reparos
Desde la Unión Cívica Radical, la legisladora Lorena Matzen consideró que el proyecto tiene “un espíritu atendible” y coincidió en que ninguna iniciativa debería quedar indefinidamente sin tratamiento.
No obstante, expresó algunas reservas sobre la propuesta. En particular, cuestionó que los plazos previstos podrían resultar demasiado rígidos y advirtió que existe el riesgo de que los proyectos reciban un tratamiento meramente formal para cumplir con el reglamento, sin un verdadero debate de fondo.
Por el momento, el oficialismo de Juntos Somos Río Negro no fijó una posición pública sobre la iniciativa.
Fuente: Medios






