La crisis migratoria que atraviesa Ceuta, tras el ingreso masivo de miles de personas desde Marruecos, dejó al límite al sistema sanitario de la ciudad española. En ese contexto trabaja el médico argentino Carlos Jordán, un pediatra radicado desde hace años en el norte de África que fue convocado para reforzar la atención de los migrantes apenas arribaban a la costa.
En diálogo con medios, el profesional relató el impacto que provocó la emergencia y aseguró que el volumen de personas desbordó la capacidad de respuesta de hospitales y centros de salud.
“Ante esta emergencia nos pidieron a todos los doctores que colaboráramos asistiendo en la playa”, contó.

Hospitales colapsados y pacientes con hipotermia
Jordán se desempeña en el Centro de Salud del Tarajal, dependiente de la Seguridad Social española, donde recibió a cientos de personas que llegaron tras cruzar el mar en condiciones extremas.
Según explicó, la mayoría de los pacientes presentaba cuadros de hipotermia, signos de ahogamiento y un marcado agotamiento físico.
“Los centros de salud y los hospitales están totalmente desbordados. Hay un volumen de gente que prácticamente duplicó la población de Ceuta en muy poco tiempo. Fue realmente una catástrofe sanitaria”, sostuvo.

El médico señaló que entre los atendidos también había personas con enfermedades crónicas que agravaron su estado durante el trayecto.
“La mayoría ingresaba por hipotermia moderada o severa y muchos, lamentablemente, por ahogamiento. También vimos pacientes diabéticos, personas con crisis asmáticas, pacientes oncológicos y mujeres embarazadas de cuatro meses que habían atravesado semejante situación de estrés”, describió.

“La tristeza estaba en sus ojos”
Más allá de la emergencia médica, Jordán aseguró que lo que más lo impactó fue el estado en el que llegaban los migrantes.
“Venían buscando una promesa, el sueño de llegar a Europa. La tristeza estaba en sus ojos. Tenían hambre, frío y una pobreza enorme”, relató.

El pediatra recordó especialmente la actitud de quienes asistió durante esas jornadas.
“Aun en esa miseria eran personas buenas. No eran agresivos, no peleaban. Tenían hambre, tenían frío y permanecían callados. Eso fue lo que más me impresionó”, afirmó.

“Muchos pierden la vida por un sueño que no existe”
Como argentino que también emigró en busca de nuevas oportunidades, Jordán reconoció sentirse identificado con quienes emprendieron el viaje hacia Europa. Sin embargo, advirtió que muchas personas llegan con expectativas que difícilmente puedan concretarse.
“Me impactó muchísimo el dolor de seres humanos que vienen buscando un mañana mejor. Como inmigrante, puedo sentirme un poco identificado. Pero esta situación no les sirve a ellos ni tampoco a los habitantes de Ceuta”, explicó.

Y agregó una reflexión que resume el drama que presenció durante la emergencia.
“Muchos creen que al llegar podrán ingresar al resto de Europa y obtener documentación, pero eso no ocurre. Muchos terminan perdiendo la vida detrás de un sueño que no existe”.
Su mirada sobre el origen de la crisis
Consultado sobre las causas del ingreso masivo de migrantes, el médico consideró que el movimiento de personas no fue espontáneo y apuntó contra las autoridades marroquíes.
“No es casualidad que semejante cantidad de personas se haya movido en tan poco tiempo. Ese volumen de gente no se desplaza solo. Creo que fueron llevados hasta la frontera y que hubo una promoción por parte de las autoridades marroquíes. Ya hubo antecedentes de situaciones similares”, sostuvo.

Finalmente, recordó una de las imágenes que más lo marcaron durante el operativo sanitario.
“Uno queda totalmente impactado por el volumen de gente y por la desesperación. Llegaban con un short o una remera mojada, descalzos, sin absolutamente nada. Tenían que pasar la noche en esas condiciones. Esa imagen es la que más me quedó grabada”, concluyó.

Fuente: Medios






