La crisis institucional que atraviesa la FIFA continúa profundizándose. Después de que el organismo presidido por Gianni Infantino reconociera errores y retirara el polémico proyecto del FIFA Forward Enterprise (FFE), la UEFA respondió con dureza y confirmó que mantiene el boicot a las competiciones de la FIFA anunciado la semana pasada.
La decisión representa un nuevo golpe para Infantino, que afronta uno de los momentos más delicados de su gestión cuando faltan apenas siete meses para las elecciones presidenciales de la FIFA, previstas para el 18 de marzo de 2027.
La UEFA ratificó su postura

Lejos de considerar suficiente la marcha atrás de la FIFA con el proyecto de privatización de sus principales competiciones, la UEFA aseguró que las condiciones planteadas para levantar el boicot todavía no fueron cumplidas.
“Las federaciones afiliadas a la UEFA fueron muy claras en cuanto a las condiciones vinculadas a la no participación en las competiciones de la FIFA. En primer lugar, debían retirarse las propuestas de privatización de las principales competiciones y, en segundo lugar, debían darse garantías de que nunca más se volverían a realizar intentos de este tipo para desfigurar el fútbol. Estas condiciones no se han cumplido”, señaló el organismo europeo en un comunicado.
Además, la entidad volvió a apuntar directamente contra el presidente de la FIFA.
“La UEFA dejó muy claro que ha perdido la confianza en la presidencia de Gianni Infantino. Esa postura se mantiene”, agregó el comunicado difundido por distintos medios europeos.
La respuesta de la FIFA

El miércoles, tras una reunión extraordinaria realizada en Rabat, la FIFA había reconocido errores en la gestión del proyecto y defendido la conducción de Infantino.
En un comunicado oficial, el organismo sostuvo que “no tolerará más ataques a su integridad, buen gobierno y debido proceso” y aseguró que tomará “todas las medidas necesarias para proteger y salvaguardar su nombre y reputación”.
Además, reiteró el respaldo institucional al presidente y negó las versiones que indicaban que Infantino le habría prometido a Marruecos organizar la final del Mundial 2030 a cambio de apoyo político.
La elección que condiciona todo
La tensión llega en un momento clave para el futuro de la FIFA. El 18 de noviembre cerrará el plazo para la presentación de candidaturas a la presidencia del organismo y, cuatro meses después, las 211 asociaciones miembro elegirán al próximo mandatario.
En ese contexto, la continuidad del conflicto genera incertidumbre sobre el desarrollo de las próximas competencias organizadas por la FIFA.
Uno de los primeros escenarios de conflicto podría aparecer en el Mundial Sub 20 femenino, que se disputará en Polonia desde el 5 de septiembre. El torneo contará con seis seleccionados europeos clasificados, además del país anfitrión, por lo que todavía resta conocer qué ocurrirá si la UEFA mantiene firme su postura de no participar en las competiciones de la FIFA.
La postura de Conmebol

Mientras Europa endurece su posición, la Conmebol eligió un camino diferente. La confederación sudamericana celebró que la FIFA retirara el proyecto del FFE, aunque también cuestionó las decisiones unilaterales adoptadas durante el proceso.
En un comunicado, el organismo presidido por Alejandro Domínguez remarcó que el futuro del fútbol internacional “solo puede construirse sobre la base del respeto a la institucionalidad, la gobernanza y los procedimientos democráticos”, y recordó que será el Congreso de la FIFA el encargado de elegir al próximo presidente del organismo.
Fuente: Medios






