Los recientes terremotos registrados en Venezuela y Colombia volvieron a generar preguntas sobre el riesgo sísmico en Argentina y, particularmente, sobre la situación de Neuquén.
La provincia tiene una característica particular: se encuentra al oeste del país, sobre la cordillera de los Andes y en el límite con Chile, una zona donde existe actividad sísmica.
Sin embargo, el mapa de peligrosidad sísmica muestra que el riesgo no es uniforme en todo el territorio neuquino. La mayor parte de la provincia está ubicada en sectores de baja peligrosidad, mientras que hacia el oeste, en el área cordillerana, aparecen zonas con niveles superiores.
La franja de mayor peligrosidad dentro de Neuquén se extiende de norte a sur por el sector occidental de la provincia, a medida que se acerca a la cordillera.

La cercanía con Chile
La ubicación de Neuquén hace que la actividad sísmica registrada en Chile sea un factor relevante para la provincia. Ambos territorios forman parte del mismo sistema tectónico de la cordillera de los Andes.

En determinadas ocasiones, grandes movimientos registrados al otro lado de la cordillera pueden ser percibidos en territorio neuquino. Sin embargo, esto no significa que cada terremoto ocurrido en Chile vaya a generar un sismo en Neuquén.
En este sentido, los recientes terremotos de Venezuela y Colombia responden a contextos tectónicos diferentes y no incrementan el riesgo sísmico en Argentina.
Por qué tiembla en la cordillera
La actividad sísmica de la región está relacionada con el movimiento de las placas tectónicas. La Placa de Nazca se introduce por debajo de la Placa Sudamericana, en un proceso denominado subducción.
Este fenómeno genera acumulación de energía en la corteza terrestre. Cuando esa energía se libera de manera repentina a través de una falla, se produce un terremoto.
Según especialistas citados en el informe, toda la cordillera de los Andes presenta antecedentes de grandes eventos sísmicos.
El Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) señala que aproximadamente el 80% de los eventos sísmicos registrados en Argentina ocurre a más de 100 kilómetros de profundidad, mientras que el 20% restante se origina a menos de 40 kilómetros. Estos últimos son los que históricamente provocaron los mayores daños.
¿Dónde está el mayor riesgo en Argentina?
El mapa nacional de peligrosidad sísmica muestra que las zonas de mayor riesgo se concentran principalmente en el oeste argentino.
La zona 4, de mayor peligrosidad, comprende el sur de San Juan y el norte de Mendoza. También existen sectores de peligrosidad elevada en el centro de Mendoza, el norte y este de San Juan, el oeste de La Rioja y parte del noroeste de San Luis.
Neuquén se encuentra fuera de ese núcleo de máxima peligrosidad. No obstante, su sector cordillerano presenta un nivel de peligrosidad mayor al del resto de la provincia.
¿Se puede predecir un terremoto?
Actualmente, la ciencia no puede determinar con precisión cuándo ocurrirá un terremoto ni establecer exactamente dónde se producirá.
Los mapas de peligrosidad sísmica permiten identificar las regiones con mayor probabilidad de experimentar movimientos intensos y sirven como herramienta para establecer criterios de construcción y prevención, pero no permiten anticipar una fecha.
Los antecedentes históricos muestran la importancia del monitoreo. Entre los terremotos más graves de Argentina se encuentran los de Mendoza de 1861 y San Juan de 1944. En 1977, además, San Juan sufrió un denominado “doblete sísmico”, con dos terremotos principales separados por apenas treinta segundos.
Fuente: Medios





